ESPERPÉNTICO ESPECTÁCULO PROTAGONIZADO POR UN IMPRESENTABLE AL QUE YA SE RIFAN LAS PRIVADAS

Patético. Es el único calificativo que merece lo que se vivió en la noche del lunes en Televisión Española, con la participación de John Cobra (alguien que va más allá del frikismo) en el programa especial para decidir el representante español en Eurovisión.
Hace unos días una lectora de este blog se quejaba de que no habíamos prestado suficiente apoyo a un grupo canario, Kalima, que estaba muy bien clasificado en la carrera para representarnos en el festival. Y ciertamente tenía razón, porque quizá todo el mundo debería haberse volcado en los verdaderos artistas, y no en personajes que parecen más propios del macarrismo televisivo, al que últimamente nos están acostumbrando algunas cadena.
Uno se pregunta qué habría pasado si algo así sucede en Televisión Canaria. Las críticas y peticiones de dimisión no habrían tardado ni un segundo... pero claro, algunos prefieren pasar por alto algo grave, gravísimo, que ofendió a todos los que lo vieron.
Y peor aún es que los programas de telebasura no tardaron ni 24 horas en rifarse al macarra. El ganador de la basura: Telecinco, que ahora, en un ejercicio de doble moral, dice que no lo volverá a llevar a la cadena. Y lo dicen los mismos que se jactan de entrevistar a un asesino, "El Rafita", y de llamar incluso a la madre de su víctima a ver qué le parece... Increíble.
A ver cuál es el próximo capítulo de este culebrón, que promete continuar. Ya se sabe, que el que nace lechón... muere cochino. John Cobra... ¡guárdame un cachorro!