Al acabar el año es momento de hacer balance, y ciertamente, no nos sale un resultado demasiado bueno. Quizá es que en el recuerdo sólo nos quedan las malas noticias, los hechos negativos, y tendemos a olvidar rápidamente lo positivo, pero lo cierto es que hay tres asuntos que son los que podríamos destacar en estos 365 días.
Y el primero que nos viene a la mente es el accidente del avión de Spanair en el aeropuerto de Barajas, una aeronave cargada de gente con ilusiones, personas que regresaban de sus vacaciones o que iban a pasar unos días a las Islas Afortunadas. Pero eso fue lo que no hubo, fortuna. Muchos se dejaron sus sueños y sus vidas aquel trágico 20 de agosto. Ese luctuoso suceso ha marcado un año duro para los canarios, que hemos llorado como nadie a esas 154 personas que nos han dejado un vacío imposible de llenar.
Tampoco podemos cubrir el hueco que nos han dejado los jóvenes recientemente fallecidos a consecuencia de los últimos actos de violencia callejera. Chicos que tenían toda una vida por delante, y que los violentos segaron sin un porqué, sin ningún motivo, sólo para disfrutar de su acción, que esperemos tengan que pagar con todas sus consecuencias.
Por último la crisis. La maldita palabra que ha vaciado nuestros bolsillos y sembrado el miedo en todo el planeta. Despidos masivos, sueldos insuficientes para mantener el mismo nivel de vida, y estallido de burbujas: primero la inmobiliaria, luego la automovilística... y quién sabe cuál será la tercera.
Frente a todo ello, algunos se han animado a transmitir un curioso mensaje de felicitación: Feliz 2010... porque el 2009 poco habrá que celebrar. Ojalá se equivoquen pero... la cosa no pinta bien.
Y usted, ¿qué balance hace de 2008? ¿Con qué se queda y qué destacaría?