Pilar Vera, presidenta de la Asociación de Afectados del vuelo JK5022 de Spanair, que se estrelló en Barajas en agosto de 2008, ha recibido amenazas de muerte, coincidiendo con que el caso se reactiva en su tercer aniversario y está a punto de celebrarse el juicio.
Vera, que desconoce la identidad de quienes le amenazan, lidera una causa que tropieza con determinados intereses. No obstante, en el círculo más íntimo de la licenciada en Derecho y prejubilada que abandera los derechos de supervivientes y familiares de fallecidos en el siniestro, entre ellos una sobrina suya –en total 154, la mitad canarios-, se descarta que las amenazas estén relacionadas con los imputados (cinco hasta el momento) y la compañía Spanair.
Sí sospechan, en cambio, de posibles inductores ajenos a la parte española acusada tanto de la catástrofe aérea –la mayor de la aviación comercial española en los últimos 25 años- como de las labores de rescate. Precisamente, la citada asociación de afectados, piensa dar a la luz, antes de diez días, un informe pericial sobre las deficiencias de las operaciones de emergencia, por cuyo retraso de más de 40 minutos pudieron fallecer algunas personas que estaban con vida en el riachuelo adonde fueron a parar los restos del avión tras precipitarse contra el suelo en el despegue fallido cuando se proponía emprender vuelo rumbo a Gran Canaria.
Pilar Vera había intervenido en el programa 30 Minutos, de la TVC, este martes, al cumplirse el tercer aniversario de la tragedia, donde hizo un llamamiento a los abogados norteamericanos de algunos afectados, para “unir fuerzas” contra quienes prefieren dejar morir el caso y que no se condene a nadie por las posibles negligencias cometidas el pasado 20 de agosto de 2008.