martes, 08 de junio de 2010

Las encuestas hablan de un votante ‘volante’, dispuesto a dar el volantazo en las próximas elecciones. Los 10 puntos con que aventaja el PP al PSOE en esos sondeos de la prensa española, debidamente alineada, cada cabecera con su ideología, son el voto de castigo masivo por los recortes sociales, que el ciudadano de a pie inflige a cada gobierno de turno en los países de Europa en apuros.

Grecia, Reino Unido, Hungría, pronto Holanda son países donde caen los dirigentes arrasados por el tsunami de la peor crisis económica en tres cuartos de siglo. Y los ajustes de Portugal y España, vigilados de cerca por el Eurogrupo (este lunes), el Ecofin (este martes) y, acto seguido, por el consejo europeo, se enmarcan, cada día que pasa, en una ola encadenada de planes de austeridad de daneses, italianos, alemanes, británicos…. David Cameron, flamante inquilino de Downing Street, anuncia a sus ciudadanos que cada uno va a sentir en sus bolsillos durante años y quizá décadas las medidas drásticas de ahorro fiscal. Angela Merkel, el lunes, proclamó a los cuatro vientos que Alemania se apretará el cinturón y hasta reducirá empleo público durante los próximos ejercicios, aunque se haya quedado corta, con más ruido que nueces en el calado de las medidas. La debilidad manifiesta del euro, de la que no se escapa nadie en la eurozona, nos deja en manos de unos poderes muy fácticos a los que no ponemos aún rostro, que conforman una especie de gobierno en la sombra de los mercados, donde unos inmatéricos ‘bilderbergs’ clasifican o penalizan la capacidad de cada estado de pagar sus deudas, y los mandan al cielo (acaso, sólo Noruega, oasis próspero y feliz en medio del Apocalipsis europeo) o directamente al infierno, como a Grecia o a Hungría, dos países charlatanes y tramposos que podrían inaugurar el club de los estados en suspensión de pago. Estados fallidos llamábamos hasta el otro día a Somalia, ¿recuerdan?

De la banca se habla poco. Ella sembró aquellos vientos y nos trajo estas tempestades. Pero el G-20, el mayor bluf detrás de la ONU (a ésta no hay quien le quite el liderato del ránking de instituciones inútiles del mundo), se revela incapaz de imponer tasas al mundo financiero (ellos, los banqueros, el mundo, nosotros la inmundicia).

Temor a perder el poder. Ésta es la pulsión del político finisecular todavía del siglo XX que ha sobrevivido a la década de este nuevo siglo que aún está por venir con sus ideas nuevas a cuestas. La muerte lenta de Gordon Brown no evitó que estirara la legislatura a sabiendas de que iba a perder. Zapatero está en la misma tesitura: si va a salir de la Moncloa, cuanto más tarde mejor. Y ahondará en las coincidencias con CC, PNV, CiU (mientras a Durán i Lleida le convenga en clave electoral catalana decir sí o no al presidente de la ‘metrópoli’) y UPN (‘un pn’). No creo, por tanto, que se le pase por la cabeza adelantar los comicios si no es por fuerza mayor, porque (en septiembre veremos) no le salgan las cuentas para aprobar los presupuestos de 2011 (es crucial para ello el PNV, una vez sabido que CiU se opondrá).

Zapatero sabe que ya no le quiere una parte de su propio electorado y buena parte del voto de centro que recibió en calidad de préstamo en 2008. Pero se da la circunstancia de que a Rajoy tampoco le profesa el ciudadano especial simpatía. De ahí que la mayoría proponga un cambio de líderes. Aznar tampoco seducía (la famosa teoría de su falta de carisma) mientras estuvo en la oposición; una vez en el gobierno, se le puso una aureola alrededor de la cabeza, que es la misma que nimba las testas sagradas del orbe político mundial, y todas las aprensiones se tornaron elogios al estadista sobrevenido. Pamplinas, los óleos el poder consagran y elevan hasta al más gris de los mortales. Verbigracia, Lepoldo Calvo-Sotelo (1981-82).

La tercera vía que patrocina el presidente canario Paulino Rivero descansa en la tesis de que Zapatero es el problema, pero Rajoy no es la solución, y lo que se impondría, por tanto, es un período de negociación permanente entre los dos líderes como un mal menor para salir del paso, que desemboque en pactos contra la crisis y el déficit, con más visión de Estado que de partido. Es una idea que reside en una visión condescendiente de la política, propia de unas islas cuyos partidos y agentes sociales, no siendo menos bizarros que en el plano nacional, se han terminado acostumbrando a consensuarlo casi todo, a pactar por sistema, desde el mismo gobierno a un plan de empleo. Pero me temo que la jauría española del momento está a lo que está: unos a rebañar apoyos en los restos de la escudilla vacía del diálogo del hemiciclo para sus leyes y, últimamente, decretos, y los otros, a hacerle la vida imposible a Zapatero para que tire la toalla y convoque elecciones.

La imagen de Nadal (por los suelos de alegría en un país que económicamente está por los suelos de pena), refuerza la metáfora del inquilino de la Moncloa, que el otro día, en un rapto de inspiración poética acaso debida a su amigo Gamoneda, confesó a la alpinista Edurne Pasabán, reina de los ochomiles, que los seres humanos, ante la adversidad, se crecen con una fuerza descomunal que desconocen. Nada, el propio Nadal, es imposible. Ahí tiene Zapatero la fórmula del ganador. Esfuerzo, esfuerzo, esfuerzo, esfuerzo, esfuerzo, esfuerzo, esfuerzo, esfuerzo………….. (Dicen que ni uno ni otro, ZP ni marianorajoy, tienen un apego especial al trabajo, he ahí en lo que se parecen, desagradan y desangran).

Comentarios
HIT
miércoles, 09 de junio de 2010 - 17:24
Estimado periodista;

Lógico alcance el de sus pensamientos, que también padecen del desencanto, por mi humilde parte, querría matizar algo, aqui ha habido connivencia de los poderes estatales al vigilar y fiscalizar el ámbito financiero,supervisar las actividades crediticias, vigilar de cerca, con sus muchos medios, a los mercados y pronosticando, occidente se suicida, porque sus respectivos estados, al que todos contribuímos, comenzaron a pasar por alto los enormes movimientos especulativos y la trama de los créditos basura made en USA; occidente se suicida una vez más, por la desconsideración de sus élites gobernantes, parecía alcanzado el estado ideal democrático, del respeto pleno de los derechos del individuo, la construcción del ciudadano libre de un estado moderno...todo se pone gris.

La connivencia alcanza ya hasta a los entes encargados de informar, nadie, dicen, hubiera podido presagiarlo!, dicen,... por mi parte cuanta desfachatez!, a occidente le empujan, tras arrimarse al filo de un precipicio que se llama pirámide invertida poblacional, va a costar recuperarse.

Saqué, hace algunos años, muchas conclusiones y hasta originó en mi, un sentimiento de profunda inspiración, aquella frase en la mítica película de Steven Spielberg, Salvar al soldado Ryan: "Soldado haga que este esfuerzo por salvarle merezca la pena"...¿Llegaremos alguna vez, a estar plenamente congraciados con ese espíritu que pareció(!) existir?

Muchas gracias
domingo, 13 de junio de 2010 - 0:17
La situación de muchos paises europeos apunta a que algunos de ellos podrian entrar en suspención de pagos y según mis noticias, los organizmos internacionales como el FMI tienen previsto que así ocurra y han dispuesto que de suceder esa posibilidad ocurra como cuando una empresa quiebra y se declara también en suspención de pagos. Todo esto suena muy fuerte, porque son estados y no empresas. El mundo ha entrado en una nueva fase y lo que mas me preocupa es que los europeos no parecen preparados para sortear esta crisis sin gravísimas consecuencias.
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