‘El Envite’, de TelevisiónCanaria, reunió el jueves pasado, en el Hotel Escuela de Santa Brígida (Gran Canaria), al presidente Paulino Rivero y cinco economistas canarios, que entablaron una suerte de think tank intensivo de una hora sobre las claves de la crisis y las recetas aconsejables desde las islas para superarla lo más pronto posible. Esta síntesis de los pasajes centrales del encuentro es una radiografía del momento que nos toca vivir.
Uno de los expertos, José Carlos Francisco, presidente de Corporación 5, recordó, al hilo de los comentarios de la catedrática de Economía Aplicada de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPG), Beatriz González, la célebre sentencia del discurso inaugural de Kennedy en el 61, “no preguntes lo que tu país puede hacer por ti, pregunta lo que tú puedes hacer por tu país”. La tónica general del cónclave fue ésa, reclamar de los ciudadanos un papel proactivo, con tal de responder a la destrucción de empleo con emprendeduría sistemática e imaginación. En este sentido, se debatieron los costes de movilidad de los parados canarios para acceder a nuevos empleos en islas distintas a su residencia, y si bien se admitió que, dados unos salarios inferiores en las islas a la media estatal, ese tipo de traslados muchas veces no compensa, ello no justifica la pasividad y el conformismo (atávicos en nuestro modelo de vida tradicional) del trabajador isleño que queda en paro. No obstante, según aclaró el presidente, existen subvenciones, para viajes y viviendas, en vigor. En los llamados países en vías de desarrollo, puso por ejemplo Beatriz González, es común el fenómeno del autoempleo artesanal. “¿Por qué en Canarias no?”, se preguntó.
Todos convinieron en que el llamado contrato alemán para abortar potenciales despidos (reducción voluntaria de jornada y subvención pública de la merma salarial a cambio de mantener el puesto de trabajo) no será la panacea, “pero el que no hace nada, no se equivoca”, señaló el jefe de Gobierno, que recabó la opinión de los especialistas sobre esta figura recién aprobada que introducirá su ejecutivo en el mercado laboral de las islas, junto a la bonificación del cien por ciento de la cuota patronal de la Seguridad Social en los casos de creación de empleo. José Miguel González, economista que dirige el gabinete técnico de CC.OO., reconoció que la medida está contenida en el documento fundacional del Pacto por el Empleo y la Economía, suscrito en el archipiélago por el Gobierno y los agentes sociales y económicos a comienzos de la legislatura, con la adhesión posterior de cabildos y ayuntamientos. José Luis Rivero, anterior presidente del Consejo Económico y Social (CES) y catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de La Laguna (ULL), compartió el acierto de ambos mecanismo, sin dejar sentado que, a su juicio, no hay otra varita mágica para crear empleo que “reducir los costes laborales al máximo y ofertar créditos a las empresas”.
El panel de expertos desgranó ante el presidente toda una batería de actuaciones que podrían ayudar a desatascar la economía canaria. Entre ellas, en sintonía con las citadas palabras del profesor de La Laguna, alertaron de la urgencia en exigir a bancos y cajas que garanticen la liquidez de las empresas, piedra angular de todo el sistema, pues si financieramente se genera inversión, se crea empleo y se reactiva el consumo, que, a juzgar por las rebajas de invierno, está bajo mínimos.
Llegados a este punto, el presidente esbozó una política con dos patas para salir de la crisis en el archipiélago: el turismo y la construcción. El primero ofrece síntomas de recuperación para este verano tras las ferias de Fitur (Madrid) e ITB (Berlín), y es, sin duda, el motor económico de la comunidad. El segundo parte de los incentivos (“los mayores de la historia de Canarias para tirar viejo y levantar nuevo”, señaló el presidente) que concede la Ley de Medidas Urgentes, aprobada hace un año, para toda obra de rehabilitación de la planta hotelera y extrahotelera. Paulino Rivero interpeló a los economistas sobre si encontraban otros yacimientos alternativos al turismo y la construcción para generar empleo (el paro en Canarias es, prácticamente, del 27% y se aproxima a la cifra psicológica de 300.000 personas) y riqueza a corto y medio plazo. Todos coincidieron en el mismo plan de choque. El presidente hizo, entonces, un llamamiento al compromiso con Canarias por parte de los empresarios para que acudan al programa de ayudas a la rehabilitación del Gobierno y renueven la planta turística obsoleta, “como modo de devolver a la sociedad parte de los beneficios que obtuvieron en los tiempos de bonanza”.
José Luis Rivero, no obstante, demandó del Gobierno un mayor compromiso presupuestario en Cultura (“no hay otro modo de reponernos económicamente que entendiendo por dónde va el mundo, y eso nos conduce a fomentar inexorablemente los esfuerzos culturales de conexión con el exterior, de saber más a través del conocimiento”). El presidente le dio la razón, contabilizó los puestos de trabajo de Cultura al mismo nivel del sector primario y elogió los logros del Septenio cultural puesto en marcha por su Gobierno en 2008. Beatriz González aprovechó para lamentar la pérdida de buena parte de una de las mejores generaciones de científicos e investigadores (fuga de cerebros), obligados a emigrar ante la falta de alternativas profesionales en su tierra. “Ellos son también el futuro de Canarias, que se hará con empleo de calidad, no sólo con obreros de la construcción”. Santiago Melián, profesor de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la ULPGC, reivindicó una mano de obra esencialmente más formada y unos servicios públicos que no defrauden al ciudadano, pese a los recortes a que obligarán los severos planes de austeridad en marcha. Melián citó otros modelos, como el danés, paradigmas de la flexiseguridad, que abarata despidos y unifica contratos, y, a cambio, otorga una fuerte protección a la población inactiva. Y el presidente emplazó a los economistas a reflexionar, ya en el actual contexto de final de la crisis, sobre la Canarias que nos aguarda dentro de diez años para que no nos coja el toro. 2020 como horizonte y, de paso, una propuesta que sugiere la reedición de este foro ante las cámaras de TelevisiónCanaria.