Los controladores aéreos (hasta 900.000 euros anuales de sueldo) amenazan con repetir en Semana Santa el colapso aeroportuario de Navidad porque AENA piensa rebajarles las horas extras. Ante la firmeza de los ministros José Blanco y Manuel Chaves de que no se va a ceder un centímetro ante las amenazas del colectivo que no da la cara, como dice el diputado Segura, uno quiere confiar que esta vez el Gobierno que preside Europa llegará hasta el final sin aflojar las piernas. De lo contrario, debería dimitir en peso. Los controladores se han jactado en alguna ocasión de ser capaces de “derrocar” a un gobierno. En cuyo caso, lo habrían conseguido.