jueves, 10 de diciembre de 2009
Es el Día Internacional de los Derechos Humanos. Paradoja en Lanzarote, dice Aminatu Haidar: ella está allí en contra de su voluntad, retenida en un aeropuerto que es un lugar de paso (otra paradoja). El Rey (desvela Cayo Lara, de IU) quiere intervenir ante Mohamed VI, pero Zapatero no lo deja (nueva p.). Obama recibe en Oslo el premio Nobel de la Paz; en su discurso habla de la guerra (p.): “A veces la guerra está justificada”. Obama no necesitaba quemar su nombre ni su prestigio en esa hoguera de las vanidades del galardón más preciado. Le han hecho un flaco favor. El Nobel del marketing empiezan a llamarlo. El Nobel de la Paradoja: aun no lo había recogido en sus manos y ya había anunciado nuevos esfuerzos (efectivos, vidas y presupuestos) para redoblar la guerra de Afganistán. Obama no habla de Aminatu el día de la paz en que habla de la guerra y el día de los derechos humanos en que ignora los abusos de su aliado favorito en África occidental. Marruecos no es un buen ejemplo de nada: ni de democracia, ni de convivencia, ni de ética, ni de respeto a la legalidad internacional. No se puede lanzar discursos contra la libertad que recuerdan épocas feudales, reminiscencias de la esclavitud, odio y tiranía. El 6 de noviembre, Mohamed VI desenterró el hacha de guerra: en la arenga conmemorativa de la Marcha Verde dividió a los saharauis en “patriotas o traidores” y les prometió a estos últimos el infierno. En Marruecos, la palabra del rey es ley. Aun no habían reformado el Código Penal para castigar a los traidores (los saharauis que renieguen de la nacionalidad marroquí) y se les presentó Aminatu en el aeropuerto de El Aaiun procedente de Las Palmas rellenando el casillero del control policial con su verdadero y único origen: saharaui. Ahí comenzó su calvario hasta hoy, 25 días en huelga de hambre después. Alguien tiene que detener a Marruecos o África será un continente fallido. Si los pocos estados que presumen de demócratas violan flagrantemente los derechos humanos mínimos imprescindibles para vivir en paz, África no tendría solución. Marruecos no es un espejo para África con este estilo de monarquía represora. España, Francia, Europa y Estados Unidos tienen que hacer algo. No pueden cruzarse brazos. Si hoy, Día Internacional de los Derechos Humanos, éstos no han sido abolidos por consenso universal, la huelga de hambre de Aminatu Haidar es la prueba de fuego de que el mundo no consiente, a estas alturas, que una cabezonería tribal de un rey soberbio tire por tierra todos los progresos de las políticas occidentales de cooperación y ayuda al Tercer Mundo. No sólo el fundamentalismo islámico atenta contra la razón y el derecho de las personas a convivir en paz. También los fanatismos de un rey fuera de sí alarman y obligan a actuar. O el muro de 2.600 kilómetros que divide a los saharauis es peor que el muro de Berlín. Se habrán cerrado no sólo las puertas a la paz y a la vida de ese pequeño territorio de al lado. ¿Dónde está la voz del Papa? ¿Dónde la ONU? ¿A quién, con la conciencia limpia, podemos confiar nuestro destino si una mujer sola en una isla es capaz de movilizar adhesiones de la gente de espíritu libre, sin que ningún dirigente se compadezca? Delante de un televisor, aguardan sin conciencia a que ella caiga inconciente para alimentarla a la fuerza. Y en la tierra “paz” y en el cielo gloria. Es Navidad.
Comentarios
HIT
viernes, 11 de diciembre de 2009 - 14:52
Señor Rivero;

De nuevo aquí, al pie de su opinión que sienta cátedra, y a la que me sumo gustoso y humilde, para ofrecer también "algo" desde más abajo en el conocimiento y la experiencia.

El señor Obama tan ponderado, resulta un producto de la mercadotecnia política, me resulta asombroso, (hablo de las apariencias) lo eficaz de su capacidad de convicción, ciertamente se ha inventado la auténtica "real-politik", Maquiavelo retoza de gusto en algún panteón, pero los EU seguirán a la cabeza de la hegemonía, porque más se consigue con una sonrisa, que con un gesto amenazante.

Es un hecho histórico demostrable, que cuanto más importante se hizo "Dios", más sangre corría en los campos de batalla, hablo desde la edad del bronce hasta nuestros días, así que esta nueva versión del panteismo que son los "días especialmente dedicados a las buenas causas",no me sorprenden con sus paradojas,mucho ojo, que una paradoja pueda convertirse en aberración, ante ello se han creado herramientas en forma de leyes e instituciones, aunque factum lleva la partida más a su favor que iure.


Es cuanto menos sorprendente que un tal "Quentin" pueda llegar a la desarrollada y democrática (la de verdad) Alemania de nuestros días, para rodar una obra en la que cascar un casco de la Wehrmacht es toda una heroicidad en nuestros días, a mi juicio una obra fundamentalista, que no tiene en cuenta que en aquel tiempo, millones de almas inocentes, la mayor parte civiles eran fosfatinadas con millones de toneladas de trilita sobre sus cabezas, una oda a la violencia gratuita que de forma insultante es para colmo rodada en Alemania. Otra paradoja.

Paradoja que la guerrera Europa se unificase y lograse convertirse en la primera potencia comercial planetaria, logro y sueño de muchos esclarecidos desde la edad media, pasando por la ilustración y la época romántica, que veían más similitudes entre sus gentes que las supuestas diferencias, rezaba ya Goethe.

Lección para los nacionalismos internos de nuestra nación, que es España, y algún que otro localismo exacerbado y trasnochado que proclama nacionalidad donde solo existe una imaginaria demarcación provincial, un asesino provincialismo a ultranza ,chanza para unos cuantos privilegiados, que en este territorio se ceba con lo mejor del talento y nuestras virtudes humanas. (No al conflicto insular!)


Solo le puedo añadir este pobre aderezo a su comentario, y le pido no me lo tenga a mal, solo soy un pobre aficionado.

Un gran saludo,y siga por siempre entre nosotros señor Rivero, que anoche la volvió a armar!


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