Mañana en el estadio de Gran Canaria dejemos de lado si se juega bien o mal. Si nos cae mejor o peor este o aquel. Ahora de lo que se trata es de estar todos juntitos, arropaditos, espalda con espalda como en las pelis del oeste. Lo que hay en juego es mucho. Perder la categoría sería muy grave para el fútbol canario. Ya tendremos tiempo el lunes de decir que Óscar Arias ha hecho esto, que el presidente se ha equivocado con lo otro, que, ¿Qué demonios pinta Juanito en toda esta historia?. ¿Qué porqué se fue Kresic? ¿Que para qué vino Jémez? Mañana todo eso nos tiene que dar igual. Somos de la Unión Deportiva, somos de Paco Jémez, somos de Juanito, somos de Miguel Ángel Ramírez, somos de Óscar Arias, de Pindado, de Darino, de Márquez y de todo el que defienda al escudo amarillo. Se trata de vivir en segunda y no morir en segunda B. Se trata de que el próximo año, de nuevo, vivamos los Tenerife-Las Palmas. Descender es un lujo que no nos podemos permitir. ¡Forza amarillos! Animemos hasta el final. ¡A por ellos! Esto es canariedad y ahora digan lo que quieran.