No entiendo como se le aplaude a Trashorras y se pita a Las Palmas. Los amarillos son los nuestros y Roberto juega en el Celta. No entiendo como la gente abandona el Gran Canaria con el partido en marcha. No podemos ser aficionados amarillos en función del resultado. Cuando los amarillos ganan partidos es fácil ser de Las Palmas. Lo difícil es ser de Las Palmas cuando las cosas vienen torcidas. Arropemos al equipillo para que salga del atolladero y así nos reiremos de estos malos ratos. ¡Ánimo afición!