Aquellos polvos trajeron estos lodos. Es exactamente lo que ocurrió en el Santiago Bernabeu el pasado sábado. Aquella salvaje entrada de Royston Drenthe trajo consigo la baja de Marc Betrán de los escenarios hasta 2010.
Casi 48 horas después el jugador tulipán pidió perdón vía teléfono al jugador de la Pobla del Segur. Que bien funciona el departamento de comunicación blanco. Había que mitigar de alguna manera semejante fechoría y que mejor que Royston pidiera públicamente perdón. Pero, claro, dos días después es un poco tarde para un chico que estará 4 meses de baja.
Royston Drenthe criado en el barrio de Feyenoord y ahora con presente merengue, tiene motivos para no ser simpático con el Tenerife. Los blanquiazules son la bestia negra de su equipo, el más laureado del mundo y además, en su día eliminaron al Feyenoord con una goleada en De Kuip. De otra manera no se entiende tamaña brutalidad. ¡Intolerable!
Por las declaraciones de Marc Bertrán esperaremos al viernes, ya que al jugador hoy le han recomendado no hablar. Desde mi puntos de vista, el Tenerife se equivoca. Hoy, lunes, era el día para que el ilerdense hablara hasta en radio taxi. Bertrán quería hablar hoy y el Tenerife le ha pedido que lo haga a 24 horas de jugar contra el Deportivo de La Coruña.
Hasta los medios de la capital de España se encargaron de ocultar las imágenes de la brutal patada en los diferentes resúmenes de televisión. Que lejos está Canarias de la piel de toro. Que fácil es estar cerca del grande y machacar al débil, cuando además este vive cerca de África.
En tiempos pretéritos Don Javier Pérez habría dado un golpe sobre la mesa en defensa de lo blanquiazul. Hoy, Pérez habría salido en defensa de Bertrán en todos los medios y no habría esperado al viernes. Pero…estos son otros tiempos. Como le echo de menos Don Javier.
PD: ¿Y, que me dicen del penalti no pitado en el Gran Canaria? Históricamente esto fue siempre así. ¿Acaso recuerdan cariño y ventajas para Las Palmas y Tenerife?