David “El Fula” era un surfero enamorado del mar. Este grancanario afincado en Fuerteventura estaba enamorado de una ola gigante que sólo se deja ver en “El Quemao”, en la playa del pueblo de La Santa, en Tinajo, Lanzarote. Y siempre que podía quedaba con ella. Quién nos iba a decir que aquella pared de agua, también se había enamorado de David hasta el punto que se lo llevó ayer con ella para siempre.
Tengo amigos que conocían al “Fula” y me dicen que era un chico genial, sociable, extrovertido, que todos en el mundillo surfero le querían muchísimo y que era un máquina en esto de coger olas. Me cuentan que el mar era su pasión y que todos los días al salir del trabajo, se citaba con el gran azul. Ahora estaba buscando patrocinadores para tomárselo un poco más en serio. No era un profesional del surf pero se comportaba como tal y se le veía en todas la competiciones a nivel canario.
La desgracia le estaba persiguiendo últimamente y el se refugiaba en el mar con aquellas hermosas olas que se lo han llevado. Su novia falleció recientemente y también su padre hace un par de años. Hijo único. Por eso estás letras son para la mujer que más lo echa de menos, su madre. Un beso muy fuerte señora. Hoy la gente que le quiere le ha hecho un homenaje a David en “El Quemao” y estos seguro que no le olvidarán jamás. Hasta siempre David.