CULTURA EN LA CUARENTENA

Yanely Hernández arranca carcajadas con Dulce Santana

La actriz canaria crea desde su confinamiento a un personaje inspirado “en las mujeres de antes” que tiene cerca y que bebe algo, “como el resto de sus personajes”, de su propia personalidad.

Cultura - 5/22/2020 Carolina Pérez
Dulce Santana, mujer de raza canaria, ha hecho sonreír a más de 15 mil personas con sus anécdotas y reflexiones durante este confinamiento. Sabe que unas lentejas han de hacerse a “fuego lento” y recapacita sobre ello, está al quite de si alguno de sus vecinos falla a las 7 con la cita de los aplausos de los sanitarios por si ha caído en las redes del “bicho”, como llama ella al coronavirus, y está redescubriendo quién es el hombre con el que se casó, pues desde la luna de miel no estaban tanto tiempo juntos y, para ella, eso es “raro”.

Dulce refleja desde la “identidad canaria”, con sus gestos y forma de expresarse, lo que ha estado sucediendo en cualquier barrio de Canarias con el confinamiento. Su alma máter es la actriz Yanely Hernández, quien sacó de sus entrañas a esta mujer, que tiene “un poquito de su tía, de su madre” y de ella misma, por la necesidad que tenía de hacer reír, Yanely es una “payasa” y necesitaba expresarlo, pues es lo que la hace “ser feliz en la vida”, reconoce.

Cuando la vida cultural se paralizó por la llegada del Coronavirus, esta actriz canaria pensó en el futuro más inmediato con “pesimismo”, se dijo: “Yanely, no vas a tener curro durante mucho tiempo, pero sigues teniendo la capacidad de entretener” y así nació Dulce Santana, esposa, madre y abuela, que cuenta sus peripecias, andanzas y reflexiones por Youtube.

Sus vídeos se han visto en la Península, en América del Sur y hasta en Canadá. Han tenido muy buena acogida y está teniendo un “efecto eco”, explica la actriz, “hay gente a la que le llega el último vídeo y busca los primeros y así voy sumando visitas”.
Son sketches de unos cinco minutos de duración, “bien picaditos”, que le llevan horas de trabajo y que graba en “algún rincón” de su propia casa, donde realmente está “esa cama de los años 90 y ese paño de punto de cruz colgado en la pared”, explica riéndose y contando que se lo pregunta mucha gente, pero que, por lo pronto, prefiere mantener el “misterio” de esa habitación en la que da vida a Dulce Santana, al igual que la curiosidad que despiertan entre sus seguidores “su marido, hija y nieto” .