EMPRENDIDURÍA

Úrsula sueña con hacer realidad su traductor de Lengua de Signos

Una estudiante de Administración y Dirección de Empresas de la Universidad de La Laguna presenta en la VIII Feria del Talento Emprendedor un proyecto para dar respuesta a los problemas de comunicación de las personas sordas.

Canarias - 5/28/2020 Carolina Pérez
Úrsula Expósito junto al ordenador en su casa Úrsula Expósito junto al ordenador en su casa
En España hay un total de 1.064.000 personas sordas y con algún tipo de discapacidad auditiva, lo que representa un 2,3% del total de la población, según datos recogidos por la encuesta del Instituto Nacional de Estadística (INE) en su estudio EDAD 2008. El INE también recoge que uno de cada cinco recién nacidos en el Estado presenta algún tipo de sordera.

“Todas estas personas necesitan comunicarse y dejar de ser dependientes”, dice Úrsula Expósito Domínguez, una canaria de 27 años, que estudia Administración y Dirección de Empresas en la Universidad de la Laguna y que ha presentado su proyecto Villabrile translate en la VIII Feria del Talento Emprendedor, organizado por la institución universitaria y auspiciada por la Cátedra Fundación DISA de Jóvenes Emprendedores, que convocó telemáticamente a más de 11.800 personas.

La propuesta de Úrsula es la creación de un traductor de lengua de signos que capte las señas de las personas a través de una cámara con sensor y las traduzca y que a su vez permita escribir un texto y este sea transformado en voz, no sólo ejerciendo de traductor de palabras al uso, sino permitiendo mantener una conversación entre sordo y oyente y que sea gratuito. “Sé que económicamente es mínimamente rentable”, señala esta estudiante, y que, quizás, “el único interesado en desarrollar mi proyecto sea la administración pública”, por aquello de defender los derechos universales y preservarlos, pero aún así, ha decidido apostar por él y presentarlo en esta feria del talento, porque "no todo es dinero", y quizás alguna empresa podría interesarse en desarrollarlo. “Podría ser una solución a la comunicación en las aulas” y, por supuesto, “ayudaría a que todas las personas sordas dejen de ser dependientes”, indica Úrsula, quien conoce de primera mano las necesidades del colectivo de personas sordas, pues su madre es una de ellas.

“A mí me ha tocado perder mi tiempo para poder ayudarla, una vez llegué tarde a una charla a la universidad, he dejado de hacer cosas por hacer de traductora. Yo creo que si se tuvieran las herramientas necesarias a disposición de todos, de manera universal, ni mi madre ni ningún otro sordo tendrían que depender todo el tiempo de los demás”.