JUICIO DEL "PROCÉS"

Urkullu dice que Puigdemont declaró la DUI porque "se le estaban rebelando"

El lehendakari ha declarado como testigo en el juicio del "procés" y se ha definido como "intercesor" o "enlace" a petición del expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont.

España - 28/02/2019 EFE
Íñigo Urkullu durante su declaración en el Supremo (imagen EFE). Íñigo Urkullu durante su declaración en el Supremo (imagen EFE).
El lehendakari, Íñigo Urkullu, trasladó en la mañana del 26 de octubre de 2017 al entonces presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, su "intuición" de que el jefe del Ejecutivo central, Mariano Rajoy, "no era muy dado" a aplicar el artículo 155 de la Constitución.

"Puigdemont me requería alguna garantía y le dije que no podía ofrecer garantías, solo una intuición", ha explicado Urkullu en el Tribunal Supremo, donde ha declarado como testigo en el juicio del "procés" y se ha definido como "intercesor" o "enlace" entre ambas partes.

En la mañana del 26 de octubre -como el propio Puigdemont le comunicó a las 10.05 horas- el "acuerdo" era disolver el Parlamento catalán y convocar elecciones, lo que anulaba la Declaración Unilateral de Independencia (DUI).

La misma mañana en la que el exconseller de Empresa Santi Vila comunicó al lehendakari que el entonces ministro de Justicia, Rafael Catalá, le había pedido que el propio Urkullu "intercediera" ante Rajoy, según su relato.

El lehendakari apreció que Rajoy no ofrecía una respuesta "taxativa", porque era "renuente" a cualquier paso que supusiera entrar en "una negociación que traspasara los límites de la Constitución", algo que, de todos modos, estaba fuera de las propuestas de Urkullu.

De hecho, ha negado que las propuestas de diálogo que puso sobre la mesa de ambas partes (y que Puigdemont respaldaba) no pasaban por una DUI, ni por exigir un referéndum, aunque sí ofreció abrir vías para llegar a una consulta "legal y pactada" al estilo de Quebec o Escocia.

La actitud de Rajoy durante esos días, según el testigo, era "de escucha, de atención y respuesta, no satisfactoria en algunos casos, pero no era una actitud proactiva de intentar encauzar la situación".

De modo que el lehendakari comunicó a Puigdemont que no podía ofrecerle garantías, pero sí la intuición de que Rajoy no aplicaría el artículo 155 de la Constitución si se disolvía el Parlament y se convocaban elecciones. Para ello, él hizo una propuesta de enmienda para la norma que en ese momento se tramitaba en el Senado.

La cuestión es que el presidente de la Generalitat exigía garantías -porque su propia gente se le estaba "rebelando"- y finalmente el acuerdo se frustró y, al día siguiente, se votó la DUI.

Intermediador por Puigdemont

Urkullu ha señalado que en su labor de intermediación, a petición del expresident Carles Puigdemont, para encontrar una solución a la crisis de Cataluña se dirigió al expresidente del Gobierno Mariano Rajoy a quien le advirtió de que "que todo se estaba yendo de las manos".

Urkullu ha explicado que su intermediación comenzó el 19 de junio de 2017 tras mantener un encuentro de cuatro horas con Puigdemonten el Palau de la Generalitat, quien le manifestó "la situación del bloqueo absoluto" entre el Govern y el Gobierno central y le solicitó que interviniera para intentar "encauzar una solución pactada".

Ese mismo día mantuvo un encuentro en la sala de autoridades del aeropuerto de Barcelona con la exvicepresidenta Soraya Saenz de Santamaría, a quien relató la reunión con Puigdemont y le solicitó una reunión con Rajoy, que se produjo el 19 de julio.

Ya el 21 de septiembre, tras los acontecimientos del día 20 en la Consellería de Economía, habló nuevamente por teléfono con Rajoy.

"Le dije que las cosas no debían seguir de la manera que se estaban conduciendo, hice la observación de que todo se estaba yendo de las manos y entendía que habían que medir mucho los pasos en orden a no provocar una fractura social", ha señalado.

A lo que Rajoy respondió "que en lo posible haría lo mínimo y cuidara lo máximo en todo aquello que se hiciera".