TRIBUNALES

Una juez alerta de "la proliferación" de testigos falsos en Lanzarote

En los últimos meses, el Juzgado de lo Penal número 3 de Arrecife ha ordenado investigar al menos seis casos -contando este- en los que había serios indicios de perjurio o falso testimonio para favorecer a los acusados.

Canarias - 4/15/2019 EFE
Fachada del Palacio de Justicia de Lanzarote (Fotograma archivo RTVC) Fachada del Palacio de Justicia de Lanzarote (Fotograma archivo RTVC)
La Audiencia de Las Palmas ha confirmado una sentencia contra un conductor sorprendido borracho al volante en el que la juez que la dictó denuncia la "proliferación" de testigos falsos que se está produciendo en Lanzarote, "en una práctica muy habitual en los últimos tiempos".

El fallo de la juez de lo Penal número 3 de Arrecife condenaba 3.600 euros de multa y retirada del carné durante cuatro años a un conductor con dos sentencias previas por este tipo de delitos, pero, además, deducía testimonio contra dos testigos que considera que mintieron durante el juicio para exculpar al procesado.

En concreto, sugiere a la Fiscalía de Canarias que investigue por mentir en un juicio penal bajo juramento a un empleado del acusado, que alegó que era él quien verdaderamente conducía el vehículo, y el dueño del coche contra el que chocó (un taxi).

Este último, a pesar de que en el momento del accidente había sacado una foto con su móvil al acusado sentado al volante, apareció en el juicio asegurando bajo juramento que se habían confundido, y reconociendo ahora como conductor al empleado del acusado.

La magistrada advierte en su sentencia de que mentir sobre la autoría en la conducción en los delitos contra la seguridad vial no sólo por parte de los encausados, sino también de los testigos, se está convirtiendo "en una práctica muy habitual en los últimos tiempos", "amén de la proliferación de los testigos falsos que se presentan en otros tipos de procedimientos penales".

La juez recuerda que no es ella la única que percibe este fenómeno en Lanzarote. La sentencia detalla que, al ser preguntado al respecto, uno de los policías locales de Arrecife que había intervenido en el caso puso de manifiesto "que esto sucede de forma constante desde hace tiempo".

Según la sentencia ahora declarada firme, los casos en los que se miente por parte del encausado y los testigos en este tipo de delitos "se corresponden con personas que ya cuentan con varios antecedentes penales en su haber, con lo que, con esta maniobra indeseable y contraria a la Administración de Justicia, lo que tratan es de evitar lo que al final sucede, el ingreso en prisión de los conductores reincidentes que, no lo olvidemos, son un peligro para el resto de usuarios de la vía".

El inculpado este juicio tiene en la actualidad cuatro condenas por este tipo de hechos: dos previas y otras dos posteriores.

En esta ocasión, circulaba sin carné en la medianoche del 31 de julio de 2016 por la calle Alegranza de Arrecife, cuando chocó contra el coche de un taxista, al no respetar un stop.

Al acudir la Policía y practicarle las pruebas de detección alcohólica, arrojó un resultado positivo de 0,95 mg/l y 0,94 mg/l. El dueño del taxi siniestrado llegó a hacerle un fotografía con su móvil en la que se le veía sentado al volante.

A pesar de estas pruebas, en el juicio el acusado presentó como testigo a un empleado de su empresa que se echó la culpa a sí mismo aseverando que quien conducía era él, y no su jefe, y al propio taxista afectado, quien ahora no lo identificó a él como conductor, y sí al autoimputado.

La Audiencia confirma la plena validez de la valoración de la prueba efectuada por la juez de Arrecife: "La conclusión probatoria alcanzada en la resolución recurrida respecto a que el acusado era quien conducía el vehículo es irrebatible", establece, "no es más que la lógica consecuencia que deriva de un detallado análisis de la prueba personal practicada en el acto del juicio".

En los últimos meses, el Juzgado de lo Penal número 3 de Arrecife ha ordenado investigar al menos seis casos -contando este- en los que había serios indicios de perjurio o falso testimonio para favorecer a los acusados, por distintos delitos, según detalla el Tribunal Superior de Justicia de Canarias en un comunicado.