Tenerife recupera tres momias guanches enviadas a Madrid en el siglo XIX

Las momias han estado depositadas en el Museo Reverte Coma, dependiente de la Escuela de Medicina Legal de la Universidad Complutense de Madrid.

Cultura - 02/03/2011 EFE/Redacción TelevisiónCanaria
Los restos momificados de tres guanches, dos mujeres y un hombre, que se enviaron desde Tenerife a Madrid en el siglo XIX, han sido devueltos a su isla de origen para su estudio y posterior exhibición en el Museo de la Naturaleza y el Hombre, junto a las demás momias aborígenes.

Las momias han estado depositadas en el Museo Reverte Coma, dependiente de la Escuela de Medicina Legal de la Universidad Complutense de Madrid, y han retornado a la isla gracias a un convenio firmado a finales de 2009 entre el Rectorado del centro docente y el Organismo Autónomo de Museos y Centros del Cabildo de Tenerife.

Tras un periodo de aclimatación, estos tres cuerpos momificados serán exhibidos en el ámbito funerario del Museo de la Naturaleza y el Hombre, donde se muestran las momias y otros restos de la cultura guanche.

Se trata de un acontecimiento bastante esperado, dijo en la presentación el presidente del citado Organismo Autónomo, Francisco García Talavera, quien subrayó que las momias han sufrido "bastante deterioro" porque "da la sensación" de que con ellas se hicieron prácticas de anatomía y se fragmentaron.

El director del Museo de Arqueología de Tenerife y del Instituto Canario de Bioantropología, Conrado Rodríguez, subrayó que las momias estaban en bastante mal estado de conservación y se ha procedido a su traslado a la isla en las mejores condiciones de humedad, temperatura y vibración para evitar que se añadieran daños a los ya sufridos.

También han sido sometidas a tratamientos antifúngicos, bacterianos y parasitarios y fueron sometidas a una cuarentena de 48 horas para que se aclimatasen a los almacenes en los que han sido depositadas, más de cien años después de salir de la isla, añadió.

Son los restos momificados de dos mujeres de entre 25 y 30 años con una estatura algo inferior a la media de la población guanche, con 1,55 centímetros, y en una de ellas se conservan restos de órganos internos.

Del hombre se conserva el torso y la cabeza -ésta en magnífico estado- con restos de barba y una estatura de 1,76 centímetros, cinco más que la media de los aborígenes.

El hombre era muy robusto y podía tener entre 30 y 35 años, una edad que se adapta a la esperanza de vida de aquella población, dijo Conrado Rodríguez.

El presidente del Cabildo de Tenerife, Ricardo Melchior, precisó que las momias "no son piedras" sino los restos de seres vivos que, 600 años más tarde, merecen el mismo respeto como símbolos de la cultura aborigen de la isla.

Recordó Melchior que en el Museo se encuentra la cámara más adecuada para la conservación de las momias con el objetivo de la momificación efectuada por los guanches se prolongue varios siglos más.

Están "en el lugar adecuado con la temperatura adecuada", subrayó el presidente del Cabildo de Tenerife, quien recordó que por el contrario, es "muy mala" la situación de la momia guanche depositada en el Museo Nacional de Antropología y que las instituciones de la isla reclaman desde hace años, con el apoyo del Congreso y el Senado.

Esa momia "no pinta absolutamente nada" en un lugar "no adecuado", como es la primera planta del citado Museo Nacional en una urna de cristal, pegada a una ventana en una sala pequeña en la que también hay cráneos deformes como consecuencia de la sífilis y frente al esqueleto del llamado "gigante de Extremadura", añadió.

Esa momia llegó a Madrid en el siglo XVIII como regalo al rey Carlos III y ha pasado por el jardín botánico, el Museo Anatómico del doctor Velasco, el Museo Arqueológico y, finalmente, el Museo Nacional de Antropología, recordó Conrado Rodríguez.

Al respecto, Francisco García Talavera advirtió de que "no hay ninguna excusa" para que el Ministerio de Cultura se continúe negando al traslado de la momia a Tenerife, con el argumento de que podría sufrir daños en el transporte a la isla.

Precisó que en 2003 se devolvieron a Tenerife dos momias guanches depositadas en Argentina, y que fueron trasladadas por carretera durante ocho horas desde Necochea a Buenos Aires, y desde allí viajaron en avión hasta Madrid y finalmente, en otro vuelo hacia la isla, sin que sufrieran desperfecto alguno.