JUICIO CONTRA EL JUEZ SALVADOR ALBA

Rosell: "Vover al juzgado fue una pesadilla, un miedo continuo"

Así lo ha afirmado Victoria Rosell en su declaración en el juicio que se celebra contra el juez Salvador Alba.

Canarias - 7/2/2019 EFE
La diputada Victoria Rosell ha hecho responsable al juez Salvador Alba de los daños psicológicos, profesionales y económicos que le supuso dimitir en 2016 de su cargo en el Congreso tras haber sido acusada de corrupción por los informes sobre ella que remitió al Supremo.

"He perdido tres años de mi vida", ha manifestado la juez en excedencia ante el Tribunal Superior de Justicia de Canarias cuando la Fiscalía le ha preguntado qué consecuencias han tenido para ella los cuatro delitos por los que ahora Salvador Alba se enfrenta a una posible condena de diez años de cárcel y 29 de inhabilitación.

Rosell ha relatado que su vuelta a un edificio judicial donde también trabajaba el procesado (magistrado de la Audiencia de Las Palmas) "fue durísima": pasó por tal "angustia", "estrés" y "amargura", ha enfatizado, que se vio a sí misma en su Juzgado pasando por episodios de "pérdida de memoria" y "ausencias" que le obligaron a solicitar la baja médica en repetidas ocasiones.

En este procedimiento, la Fiscalía acusa a Salvador Alba de haber manipulado una causa penal sobre delitos fiscales presuntamente cometidos por el empresario Miguel Ángel Ramírez para perjudicar profesionalmente a la juez que la había iniciado, Victoria Rosell -entonces diputada de Podemos-, y para intentar favorecer la admisión de una querella del ministro José Manuel Soria contra ella.

En concreto, el Ministerio Público sostiene que el juez Alba prevaricó al investigar hechos que nada tenían que ver con el objeto de la causa contra Ramírez, que ofreció a este empresario ventajas procesales si declaraba contra Rosell, que remitió al Supremo datos falsos sobre el trabajo de esta en el Juzgado y que filtró declaraciones reservadas a un periodista del diario "El Mundo".

Todo ello, lo traduce en cuatro cargos de prevaricación judicial, cohecho, falsedad en documento oficial y revelación de secretos.

Personada en este juicio como acusación en calidad de víctima, Rosell ha narrado al TSJC lo que supuso para ella renunciar de forma anticipada a una carrera política que acababa de iniciar en el Congreso porque el Supremo consideró que había indicios para investigar los hechos que le achacaba Soria: retrasar la investigación de los delitos presuntamente cometidos por Ramírez porque este, decía la querella, tenía negocios con su pareja.

Meses más tarde, Rosell quedó exonerada de aquellos reproches tanto en la vía disciplinaria (por el Consejo General del Poder Judicial, que no observó falta alguna) como en la penal (por el TSJC, que archivó la querella), pero la acusación la forzó a dimitir y le impidió repetir candidatura en las elecciones de 2016.

La juez -que regresó a la política en abril de este año- ha explicado que todo aquello le supuso daños económicos, al tener que poner fin de forma anticipada al contrato de alquiler de su vivienda en Madrid y deshacer la mudanza de sus efectos personales desde Gran Canaria a la capital, pero sobre todo personales y de salud.

"Volver al juzgado fue una pesadilla, un miedo continuo", ha manifestado, antes de entrar en detalles sobre la angustia que le generaba cruzarse en los pasillos con Salvador Alba, lo que le llevó a utilizar siempre la puerta de acceso la Ciudad de la Justicia destinada al público en general, no a la reservada a los jueces.

"No solo era dolor. Era temor... Es que Alba infunde pánico", ha añadido la diputada de Podemos, para después recordar al tribunal que el procesado por estos hechos la ha denunciado siete veces.

Rosell ha señalado que le tiene tanto miedo, que ha acotado mucho la indemnización por daños psicológicos que le exige porque no quiere que su historial médico acabe en sus manos.

"Es que este señor ha llegado a cruzarse con una persona condenada por homicidio pidiéndole información sobre mí, porque quería sacarme de la carrera judicial", ha manifestado.

Victoria Rosell ha relatado que también sintió mucha angustia porque, en aquellas fechas, periódicos de alcance nacional publicaban informaciones sobre ella que no le dejaban rebatir, porque los periodistas alegaban que se basaban en documentos judiciales (cosa cierta, pero parte de ellos se demostraron luego falsos y forman parte de el juicio que celebra ahora el TSJC).

Por ello, ha adelantado que está sopesando solicitar a Google que borre de su buscador las referencias a aquellas informaciones en cuanto se dicte sentencia en este proceso contra Salvador Alba.