Rafael Álvarez ‘El Brujo’ se cita con las mujeres de Shakespeare en el Teatro Cuyás

Imagen de la noticia Imagen cedida por Consejería de Cultura Cabildo de Gran Canaria

Las representaciones tendrán lugar los próximos 3,4 y 5 de febrero. “De Shakespeare se ha dicho todo”, afirma Álvarez, para quien, no obstante, el autor de Romeo y Julieta “reserva siempre algún descubrimiento.

Cultura - 1/24/2012 Redacción web RTVC Los próximos 3, 4 y 5 de febrero en el Teatro Cuyás, Rafael Álvarez El Brujo tiene una cita (varias, en realidad) con las mujeres de Shakespeare: Rosalinda, Catalina, Beatriz, Julieta… Y el público del recinto gestionado por el Cabildo a través de la Fundación Canaria de las Artes Escénicas y de la Música de Gran Canaria, que dirige el consejero insular de Cultura y Patrimonio Histórico y Cultural, Larry Álvarez, será testigo de ellas.

En una nota de prensa, de la Consejería insular detalla que El Brujo es actor solista y director de "Las mujeres de Shakespeare", estrenado el pasado 1 de julio en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro. Según confiesa él mismo, quería hacer algo “diferente” y ese deseo está en el origen del espectáculo, que se materializó a raíz de unas vacaciones en el Caribe. Allí, “me salieron al paso las mujeres de Shakespeare. Me prendé de Rosalinda ("Como gustéis") de su ingenio triunfante, de su luz y de sus respuestas. De Catalina ("La fiera domada"), de Beatriz ("Mucho ruido y pocas nueces") y de Julieta, tan sublime que te hace sentir culpable de albergar cualquier sentimiento de ironía (por la edad, se entiende) o de escepticismo frente a la inocente plenitud absoluta del amor romántico”, cuenta Álvarez, que dice amarlas a todas. “Pienso que no es difícil amarlas si se las conoce”, al igual que hizo Shakespeare con “la belleza oscura de su enigmática Dama de los sonetos” que, parece ser, “convirtió a Shakespeare en una autoridad mundial en temas de cuernos”, bromea.

Pero Las mujeres… va más allá de esa relación platónica del actor y las musas shakesperianas: recomendado para el fomento de la igualdad, pone de manifiesto cómo el genio inglés exploró la conciencia femenina “a sabiendas de su mayor sabiduría, perspicacia y sentido de la realidad”. Así, frente al “instinto elemental, básico y simplón del macho narcisista”, el dramaturgo hace una “reflexión interesante” para esta “era de cambio de paradigma” y El Brujo se sube al escenario con la esperanza de “jugar, gozar y reír en las fauces del fin de una época”.

“De Shakespeare se ha dicho todo”, afirma Álvarez, para quien, no obstante, el autor de Romeo y Julieta “reserva siempre algún descubrimiento nuevo para el oído atento y curioso de sutilezas”. En ese ejercicio de “primera comunión” con lo que él llama “bardolatría” ha seguido el rastro del crítico norteamericano, autor de La invención de lo humano, H. Bloom, al que califica como “un sabio que dedicó su vida al estudio de la obra de Shakespeare”.

Entre los grandes montajes teatrales de El Brujo figuran "El lazarillo de Tormes", versión de Fernando Fernán Gómez; "San Francisco, juglar de Dios", de Dario Fo; "Una noche con El Brujo", de Rafael Álvarez; "El ingenioso caballero de la palabra", versión de Rafael Álvarez; "El contrabajo", de Patrick Süskind; "El Evangelio de San Juan", versión de Speck–Silva o "El Testigo", de Fernando Quiñones en coproducción con el Centro Andaluz de Teatro (CAT).