PP, CiU y PNV, reacios a apoyar un pacto social del que no han formado parte

Los tres grupos con los que se han entrevistado el Ministerio de Trabajo han coincidido en que la fórmula de consenso social deja luego muy poco margen para el acuerdo político.

España - 2/9/2011 EFE PP, CiU y PNV han sido los primeros grupos parlamentarios en reunirse con el Gobierno para conocer de primera mano el acuerdo suscrito con los agentes sociales, en cuya génesis no han participado y para el que condicionaron en mayor o menor medida su apoyo a que se puedan hacer algunos cambios.

En las reuniones han estado por parte del Gobierno los vicepresidentes Alfredo Pérez Rubalcaba y Elena Salgado, y los ministros de Trabajo, Valeriano Gómez, y de Industria, Miguel Sebastián, que mañana se verán con el resto de grupos.

Antes de iniciar la ronda informativa, Gómez confiaba en suscitar el máximo apoyo parlamentario para el pacto social, en tanto que Salgado esperaba que los grupos parlamentarios fueran "lo suficientemente inteligentes" como para sumarse al acuerdo.

Sin embargo, se han encontrado con las críticas de los tres grupos con los que se han entrevistado, que coincidieron en que la fórmula de consenso social deja luego muy poco margen para el acuerdo político.

"No podemos asegurar que las posiciones unívocas de los agentes sociales hayan de reflejarse necesariamente también en la Cámara. Habrá materias en las que será posible y otras en las que será insalvable", aseguró el portavoz del PNV, Josu Erkoreka.

En un tono más positivo habló el portavoz de CiU, Josep Antoni Duran i LLeida, que en términos generales se mostró de acuerdo con el texto, aunque culpó al Gobierno de perder la oportunidad de haber convertido el pacto social en un gran pacto de Estado.

No obstante, dijo que el hecho de que el pacto esté respaldado por sindicatos y patronal "es un buen aval" para que CiU pueda suscribirlo también.

El PP, según su portavoz parlamentaria, Soraya Saénz de Santamaría, se mantendrá a la espera de conocer los distintos proyectos de ley que vayan llegando a la Cámara Baja para adoptar una posición al respecto.

"Nos encontramos con un acuerdo cerrado del que no se nos dio traslado", aseguró.

Según lo explicado por los grupos tras las reuniones, el Gobierno les ha informado de que la reforma del sistema público de pensiones es "prácticamente intocable" -en palabras de Erkoreka-, pero les ha dejado ver que hay más margen en otro de los asuntos centrales del pacto, el de las políticas activas de empleo.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció por la mañana que el Consejo de Ministros del viernes aprobaría la "reforma integral" de las políticas activas de empleo, que incluye el plan de choque acordado con los agentes sociales para estimular la contratación.

Sin embargo, tanto CiU como el PNV le han solicitado al Gobierno que separe el plan de choque, más urgente, del resto de la reforma, para la que quieren un debate parlamentario más sosegado, dado que están involucradas competencias autonómicas.

Ambos dijeron que el Gobierno se ha mostrado receptivo a esta sugerencia, aunque eso no significa necesariamente que se vaya a retrasar la aprobación en Consejo de Ministros de la reforma de las políticas activas de empleo, ya que podría ser aprobada en un decreto ley distinto al del plan de choque, de forma que puedan seguir tramitaciones parlamentarias diferentes.

Por su parte, el PP ha pedido que se desbloquee la tramitación como proyecto de ley en el Congreso del Programa Temporal de Protección por Desempleo e Inserción (PRODI), que incluye la ayuda de 426 euros que este mes deja de existir.

Los populares quieren que se aproveche este instrumento normativo que ya está en marcha para poder aprobar más rápido el nuevo "programa de recualificación profesional de las personas que hayan agotado su protección por desempleo" incluido en el pacto social "dada su similitud con el PRODI".