Perfiles con historia: Doramas, valor y arrojo de un guerrero

Lideró la resistencia en Gran Canaria a la Conquista de la Corona de Castilla.

Cultura - 9/6/2011 Carlos Armas
Doramas fue un emblemático personaje aborigen, que encabezó la resistencia a la invasión de las tropas españolas en la isla de Gran Canaria. Su nombre, Doramas, más bien se cree que fue un mote o un sobrenombre que significaba "de anchas narices". Con una gran personalidad, opuso con valentía y osadía una feroz resistencia a la invasión que Juan Rejón llevó a cabo en Gran Canaria.

En las crónicas de la época se escribió lo siguiente en referencia a Doramas: "El Doramas señaló muchos con su espada de madera tostada muy pesada y grande que después un hombre muy fuerte de los nuestros no podía jugarla con dos brazos, y él con una mano la jugaba más liberalmente y hacía muy gran campo alrededor de sí porque todos se guardaban de sus fuertes golpes que al caballo que alcanzaba lo desjarretaba y cortaba brazo o pierna como si fuera de hierro y aún peor porque no tenían cura sus golpes y heridas. Tiraban lanzas de tea todo a puño que pasaban el escudo y a un hombre de parte a parte, y lo peor fuertes pedradas a brazo muy grandes y ciertas como tiradas con ballestas".

Comienzo de sus andanzas

La historia de este heroico personaje comienza en las primeras escaramuzas del intento de conquista por parte del Reino de Castilla entre 1470 y 1475. La primera batalla en la que se tiene constancia de su participación decisiva, fue en la toma y destrucción de la Torre de Gando en la que logran entrar disfrazados con ropajes castellano, tras encabezar junto a Maninidra, una rebelión popular como reacción a los abusos cometidos por los soldados españoles comandados por Diego de Herrera, que violaban a mujeres y se adueñaban del ganado.

De esta y otras escaramuzas, sale victorioso y son numerosas las pérdidas que sufre el ejército español. Tras esto, crece su fama y honra, por lo que tras la muerte del Rey o Guanarteme de Telde, este vio su gran oportunidad para convertirse en rey. Lo que le era imposible debido a su anterior condición de "trasquilado" o de pelo corto que en aquella época designaba a los plebeyos. Aunque más tarde fue nombrado noble, este intento de convertirse en Guanarteme, le creó una enemistad con las clases nobles de la isla, por lo que tuvo que retirarse a las montañas, siendo esta su morada y que hoy se conoce como montaña Doramas.

Enfrentamiento con Rejón

Gracias a sus seguidores, Doramas volvió a Telde, momento que el Rey de Gáldar aprovechó para unirlo con Agargoma, primer guaire del Guanarteme, para repeler los intentos de conquista de Juan Rejón. Éste mandó una carta a Doramas proponiéndole la rendición y total sumisión a la Corona de los Reyes Católicos y amenánzadole, si no se rendía, con el exterminio. Doramas, según las crónicas de la época, contestó de esta manera a Juan Rejón: "Decidle a vuestro capitán que mañana le enviaré la respuesta", lo que resultó ser la Batalla del Guiniguada , en la que el líder aborigen cayó derrotado y supuso la primera batalla que ganó el capitán castellano. Tras el apresamiento de Agargoma en esta batalla, Doramas esperó mejor momento para medirse contra las tropas invasoras.

Doramas se replegó hasta un mejor momento, creyéndose el Capitan Rejón superior y envalentonado, se adentró con sus tropas en la isla, para intentar acabar con la resistencia, pero Doramas rechazó el envite de las fuerzas invasoras. Se cree que esto ocurrió dentro o en las inmediaciones del valle de Tenoya de ahí el nombre de “La Batalla de Tenoya”, causándole grandes pérdidas a las tropas castellanas. Tras esto se sucedieron toda una serie de escaramuzas en las que participó Doramas, infligiéndole serias derrotas a los castellanos.

Muerte de Doramas

Aunque el episodio que agrandó la figura legendaria de Doramas fue el de su propia muerte. Tras refugiarse en su montaña y atosigado por las fuerzas de Pedro de Vera, decidió que la montaña sería el punto de choque de las dos fuerzas, debido a que era el lugar que mejor conocía.

Sabiendo que el choque era inevitable, Doramas ofreció a Pedro de Vera un duelo singular, con el cual quería evitar la batalla y el derramamiento de sangre de los suyos. Propuso enfrentarse los dos, mano a mano, cada uno con sus propios medios y pelear hasta la muerte o rendición incondicional de uno de los dos.

Las tropas castellanas que no estaban dispuestas a que su líder se batiera, pusieron en su lugar a un joven soldado que fue abatido por el primer golpe del aborigen. Tras esto los isleñosestallaron de júbilo por la victoria, pero no habiendo aceptado Pedro de Vera esta derrota, varios soldados de este se propusieron acabar con la vida de Doramas. Éste se defendió con maestría y arrojo hasta que un ataque por la espalda, le causó una herida, quedando desconcertado e indefenso, momento que aprovechó Pedro de Vera, para herirlo mortalmente. Según las crónicas de la época, el caudillo guanche en su agonía profirió estas palabras al cobarde agresor: “No eres tú quien me ha matado, sino ese perro traidor que me atacó por la espalda”. Su cuerpo fue decapitado y exhibida su cabeza por la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria como escarmiento al pueblo aborigen.

Doramas ha sido considerado siempre como un personaje singular en el que se han visto reflejadas las virtudes de valor y de amor a la independencia que caracterizaron a los primitivos habitantes de estas Islas, Numerosos lugares de las islas llevan su nombre en recuerdo a tan singular y querido personaje de la historia canaria.