EMERGENCIA SANITARIA / VOLVER A CASA

Ocho jóvenes canarios becados por la Fundación Amancio Ortega, ''bloqueados'' en Madrid

Entre los estudiantes de Bachillerato repatriados desde Estados Unidos hay un grancanario de alto riesgo por problemas pulmonares que deberá esperar plaza en alguna línea regular para volar a la isla como el resto de sus compañeros.

Canarias - 3/27/2020 Mari Paz Bernal
Estudiantes españoles becados por la Fundación Amancio Ortega. (INTERNET) Estudiantes españoles becados por la Fundación Amancio Ortega. (INTERNET)
Ocho jóvenes canarios, becados por la Fundación Amancio Ortega, para hacer el primer año de Bachillerato en diferentes ciudades de Estados Unidos, se encuentran volando desde Dallas a Madrid en un avión privado pagado por la Fundación. La repatriación de este grupo se ve obstaculizada porque no podrán llegar hoy al Archipiélago ya que las autoridades españolas no permiten que salga otro avión privado y tendrán que esperar a un vuelo regular a partir de mañana sábado.

Juan Francisco Llorente, padre de uno de estos jóvenes de Gran Canaria, intenta mantener la calma mientras cuenta la odisea de su hijo que, además, tiene problemas pulmonares y es paciente de riesgo. “Está agotado, ha tenido que recorrer un periplo enorme desde su casa en Michigan, hasta Dallas, donde la Fundación Amancio Ortega concentró el resto de los estudiantes, 300 en total, para devolverlos a casa”.

“Cuando empezó la pandemia”, relata Juan Francisco, “la empresa americana que colabora con la Fundación de Amancio Ortega para el desarrollo de estas becas, nos dijo que viendo cómo estaba el tema del contagio en Europa, por el COVID-19, era mejor que los estudiantes permanecieran en sus casas americanas”. “Sin embargo”, continúa este preocupadísimo padre, “este lunes pasado y ante la evolución de la pandemia en Estados Unidos y después de hablar con el Ministerio de Educación en España, era mejor devolver a los jóvenes a sus casas, teniendo en cuenta que también allí se cerraban los institutos donde estaban yendo estos estudiantes”.

Juan Francisco Llorente no sabe cómo ensalzar y dejar claro “el complejísimo trabajo que ha hecho este señor (por Amancio Ortega) para llevar a cabo esta labor de repatriación, con aviones privados, equipados con todas las medidas de seguridad posibles y con un equipo médico acompañándolos desde Dallas a Madrid. Han tenido que recoger por todo el país a estos 300 jóvenes becados cuando ya estaban los aeropuertos casi cerrados y la situación en el país muy complicada”.

El padre de este joven brillante, que “quiere ser médico y ya estaba haciendo labores de voluntariado en un hospital ginecológico que estaba en su ciudad”, repite insistentemente que su hijo es un paciente de riesgo “y me cuesta mucho creer que después de un viaje tan arriesgado, ahora se tenga que quedar en Madrid, el centro de la pandemia en España, con muchas más posibilidades de contagio que en Gran Canaria”.

Al igual que los padres y madres de los otros siete jóvenes canarios, “algunos de Tenerife y creo que también de otras islas”, han intentado ponerse en contacto con las autoridades españolas para que permitan los vuelos privados de la Fundación “pero no hemos conseguido nada. En la Delegación del Gobierno nos dicen que ellos han informado pero que la decisión están en manos del Gobierno de Madrid y que no lo autorizan”. “Me cuesta creer que Pedro Sánchez o Pablo Iglesias, que deberán estar en cuarentena se pueden mover por razones excepcionales, y mi hijo y sus compañeros insulares se tienen que quedar en el peor sitio de toda España, en un hotel, solos y aislados hasta que los dejen salir; no es justo y necesito hacerlo público”.