Nos tocará ser los primeros

Los canarios son los primeros clientes de los pocos alojamientos que empiezan a abrir en nuestras zonas turísticas.

Coronavirus (Covid-19) - 5/14/2020 Redacción Televisión Canaria
Michel Quintana/ Redacción Televisión Canaria
Seguramente el nuestro sea el nuevo idioma que mande en la zonas turísticas isleñas. Nuestra lengua y nuestro dinero. Esos ahorros que tenemos para poder disfrutar de esos alojamientos que ahora necesitarán también de nuestro móvil para que lo hagamos casi todo, desde abrir una puerta a leer la carta del restaurante. Y con tanta aplicación aparece ese debate entre uso y privacidad. Porque somos exigentes para proteger nuestros datos. Y está muy bien. Pero seamos exigentes con nuestros propios desechos. Son incompatibles la mayoría con el turismo. Lo son estos miles de plásticos en las playas, muchos de ellos guantes de esta pandemia. Es desoladora esta imagen de dos voluntarios limpiando ante un trabajo que les desborda. Y más que llegarán si permitimos que la industria del plástico siga fabricando sin control.

Y aunque aún no tenemos fecha para el regreso de los alumnos a las clases eduquemos para que no nos avergüence nuestra basura. Eduquemos para que el hambre, de aquí o a miles de kilómetros si nos dé vergüenza.

Nos lo contó Yurena que desde Nigeria ve colas de hambre y miseria. Y algo muy parecido, aunque parezca imposible, nos lo dijo María, otra canaria. Ella desde el corazón financiero del mundo denuncia que miles de personas no tienen una red social que les salve. Ese red sanitaria que aquí dejará una deuda pública desbocada pero que a miles de personas como a Carmelo, en Lanzarote, le han salvado la vida tras 51 días en una clínica.

Porque "el núcleo del sintagma que da lugar a ese acrónimo" es una frase tan incompresible para muchos como la sanidad pública lo es para otros. Una frase que nos dijo Humberto Hernández. Tan incomprensible puede ser como no alegrarse de esta historia con final feliz, la de una perra abandonada, embarazada y salvada.

A salvo como está el Roque de los Muchachos tras 600.000 años desde que se originó. Todo ese tiempo contempla majestuoso el cielo. Es uno de esos lugares que conectan la tierra con el origen de todo, en ese universo al que deberíamos mirar más a menudo para no olvidar lo diminuto que somos.