TRIBUNALES

Los policías locales de Mogán eran conocidos como "los intocables", según un testigo

Declaran varios agentes sobre las presuntas lesiones que los dos procesados causaron a un vendedor ambulante senegalés.

Canarias - 11/17/2020 EFE/Redacción TelevisiónCanaria
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Los dos agentes locales de Mogán (Gran Canaria) que presuntamente torturaron a un vendedor ambulante senegalés el 8 de enero de 2011 en Puerto Rico eran conocidos como "los intocables" y tenían "carta blanca" para actuar porque el padre de uno de ellos era teniente de alcalde del municipio y concejal de Policía, según un testigo.

Este testigo de la acusación particular, un oficial de la Policía Local de Mogán en aquellos momentos, ha declarado ante la Audiencia de Las Palmas en el juicio que se sigue contra los agentes. que él ha tenido que solicitar amparo judicial en cinco ocasiones por "persecución" a raíz de esta causa.

Así mismo, ha señalado que los dos acusados, cuando patrullaban por las calles, "salían de caza" y que el proceder de ambos lo puso en conocimiento de la Guardia Civil en varias ocasiones.

Según este testigo, las primeras diligencias que hicieron los dos procesados sobre la detención de S.M.M. fueron halladas en la basura por otro compañero, que le dijo que iba a dar parte de ello al juzgado, y que él lo que hizo fue ponerlo en conocimiento del jefe de la Policía local y de la Guardia Civil.

El policía que halló esas diligencias, que ya está jubilado, ha declarado también en esta sesión y ha indicado que se las entregó al concejal y padre de uno de los procesados por las presiones que sufrió.

Este testigo ha informado de que la noche de los hechos estuvo de servicio y trasladó junto con otro compañero al vendedor ambulante senegalés desde el centro de salud, donde fue atendido en un primer momento, hasta un hospital, y que la víctima se quejaba, como "suelen hacer todos los detenidos", de que los dos acusados le habían pegado y roto el brazo.

Así mismo, ha señalado que el médico que atendió al detenido en el centro de salud dijo que recomendaran a los agentes que lo arrestaron "que aflojaran" ante las lesiones que presentaba, según le comentaron.

Ha manifestado que la víctima decía que los golpes se los habían dado en el supermercado pero que no recuerda si indicó que también fue agredido en la antigua oficina de turismo de Puerto Rico, un "local vacío", al que el vendedor ambulante senegalés se refirió como el "cuarto oscuro" en su declaración de ayer.

En esta jornada han declarado también otros dos policías locales, el instructor y el secretario de las diligencias, quienes se encontraban esa noche en la oficina auxiliar de Puerto Rico y aseguran que no vieron que los dos procesados agredieran al vendedor ambulante senegalés, que llegó agarrado por ambos ante la resistencia que ofrecía.

"El detenido se tiraba al suelo, quería marcharse y se quejaba del brazo izquierdo pero no presentaba heridas sangrantes", según el instructor.

Ambos testigos han coincidido en que los dos acusados salieron del local y se fueron a por el vehículo policial para trasladarlo al centro de salud, de lo que se encargó la Guardia Civil porque tuvieron que pedir refuerzos, ya que una veintena de senegaleses se concentraron en el exterior de la oficina y comenzaron a aporrear la puerta e insultar.

El instructor ha dicho que desconoce el motivo por el que los senegaleses protestaban y que, según el abogado de la acusación, se debía a los gritos que daba el detenido por la paliza que le estaban dando.

Este testigo ha explicado también que esa oficina se abría solo por las mañanas para atender al ciudadano, que a ellos los habían destacado allí esa noche como refuerzo por si había que levantar actas de los objetos incautados a los vendedores ambulantes y que las diligencias del atestado las efectuaron en la comisaría local de Arguineguín.

La Fiscalía y la acusación particular reclaman una condena de siete años y seis meses de cárcel y que se inhabilite durante diez años a los dos policías locales por los delitos de tortura y lesiones, mientras que sus abogados recomiendan su absolución.

El juicio que se sigue por estos hechos, que causaron a la víctima una fractura cerrada de cúbito izquierdo, contusión de pared torácica y contusión con abrasión frontal, continuará este miércoles.