INFORME

Las islas arrastran un déficit de 40.000 viviendas, según Papeles de Economía Canaria

El estudio señala que el alquiler vacacional o la presión por parte de la población no residente pueden acrecentar el desajuste de vivienda principal. Pero esencialmente se trata de un problema de oferta.

Canarias - 06/11/2018 Redacción Televisión Canaria
Presentación del quinto número de Papeles de la Economía Canaria, Presentación del quinto número de Papeles de la Economía Canaria,
En Canarias existe un déficit de 40.000 viviendas y, si continúa el bajo ritmo de este tipo de construcciones, en 2031 se espera que el déficit de vivienda principal llegue a las 140.000, según el análisis del informe de La vivienda en Canarias recogido en la quinta entrega de Papeles de Economía Canaria.

Canarias cuenta, en la actualidad, con menos viviendas de las que demanda la población residente, lo que pone de manifiesto la necesidad de incrementar la construcción de este tipo de obra en las islas y hacer frente al aumento de los precios que se está produciendo en venta y, en especial, en alquiler desde 2013. Esta es una de las principales conclusiones que puede extraerse de la quinta entrega de Papeles de Economía Canaria.

El presidente de la Fundación DISA, Raimundo Baroja, el máximo responsable de la CEOE - Tenerife, José Carlos Francisco, y la consultora Estefanía Díaz fueron los encargados de dar a conocer los resultados de este informe, que trata de analizar la situación actual de la vivienda en el Archipiélago y el desequilibrio existente entre oferta y demanda en la actualidad y en el futuro, tomando como punto de partida los visados de dirección de obra de uso residencial desde 2007.

Según este último análisis que versa sobre La vivienda en Canarias, se estima que existe un déficit de viviendas en las islas en torno a las 40.000 y, si continúa el bajo ritmo de este tipo de construcciones, en 2031 se espera que el déficit de vivienda principal llegue a las 140.000.

El presidente de la Fundación DISA, Raimundo Baroja, explicó que “el objetivo por el que la Fundación DISA colabora en esta serie de investigaciones económicas llamadas Papeles de la Economía es dotar a Canarias de informes precisos que ayuden en la toma de decisiones públicas y privadas para garantizar el progreso de nuestro desarrollo social y económico”.
Baroja añadió que “la vivienda, además de un derecho y un bien esencial para las personas, es, sin duda alguna, eje trascendental en el devenir de cualquier economía, porque influye en la capacidad económica y de consumo de las personas, y, por tanto, afecta directa e indirectamente a todos los indicadores macroeconómicos y sus tendencias”.

El informe pone de manifiesto que mientras que el ritmo previsto de crecimiento de viviendas es de 1.100 al año, haría falta construir unas 15.000 anuales para llegar al equilibrio en 2031 y unas 22.000 para alcanzarlo en 2022.

Añade que existen factores como el alquiler vacacional o la presión por parte de la población vinculada no residente que pueden acrecentar el desajuste de vivienda principal. Pero esencialmente se trata de un problema de oferta, ya que el ritmo actual de incremento de la oferta de vivienda no permite satisfacer la demanda de los hogares canarios, incluso, sin tener en cuenta la vivienda vacacional.

El informe recoge que algunos de los factores que pueden incidir por el lado de la oferta son los prolongados plazos del sector, la complejidad de la planificación territorial y urbanística y la financiación a promotores y, por el lado de la demanda, la evolución poblacional, las tasas de separaciones y divorcios, la edad de emancipación, el tamaño medio del hogar y las condiciones de financiación.

El documento advierte que, dadas las características del sector de la construcción, aunque se tomara conciencia sobre el problema desde este momento los resultados no se verían de inmediato, pues los plazos para la puesta en el mercado de viviendas son de varios años.

La vivienda en Canarias

Este quinto número de Papeles de la Economía Canaria toma como punto de partida la superficie de los visados de dirección de obra de uso residencial, la cual ha experimentado un descenso progresivo con una caída del 31,8% en 2007, del 62,3%en 2008 y del 72,6% en 2009. Así y tras el estallido de la crisis inmobiliaria, los niveles se han reducido notablemente, pasando de los más de 6 millones de metros cuadrados en 2006 a unos 423.000 metros cuadrados en 2017. En la actualidad, este indicador se sigue situando muy por debajo con respecto a las cifras de hace 25 años (-44%).

A lo largo de este análisis, se aprecia que el parque de viviendas ha crecido a una tasa de media anual del 2,5% entre 2001 y 2008, y resulta llamativo el menor ritmo de crecimiento a partir de 2009 (0,4% anual). En cuanto a su composición, se observa que se ha frenado el trasvase de viviendas secundarias y vacías a viviendas principales y en los próximos años esta tendencia podría cambiar de signo.

En este contexto, para obtener la oferta de vivienda principal se ha tomado la estimación del parque de viviendas publicada por el Ministerio de Fomento hasta 2017 y para conocer la demanda de vivienda principal se han considerado las Proyecciones de Hogares elaboradas por el INE hasta 2031.

Esta serie de informes realizada por Corporación 5 y Fundación DISA analiza con criterios económicos la realidad más próxima, con el objetivo de ayudar a realizar previsiones y planificaciones estratégicas a medio y largo plazo bajo unos criterios fundados, además de poder dotar a la sociedad de una información veraz, específica y comprensible.