INVESTIGACIÓN Y CIENCIAS

La ULPG diseña el mayor parque eólico marino del mundo

El Gobierno de Canarias está dispuesto a impulsar este centro en la costa del Sureste de Gran Canaria

Canarias - 07/11/2018 Redacción Televisión Canaria / EFE
El Archipiélago canario se abastace en un 98% de petróleo. En seis años, el uso de los fósiles ha de reducirse y las energías renovables deben convertirse en fuente de energía para las Islas en un 45%.

La Universidad de Las Palmas de Gran Canaria ha presentado un proyecto de parque eólico marino que acerca a Canarias a esa realidad.

Por su parte, el Gobierno de Canarias ha anunciado que está dispuesto a impulsar en el sureste de Gran Canaria este campo eólico flotante, el mayor del mundo, un parque de 200 megavatios destinados a generación y otros 100 reservados para ensayo de nuevas tecnologías que podría entrar en servicio en 2025.

"Estamos hablando en serio. Esto no es un sueño. Es real. Empieza a ser tangible. Ya tenemos, de hecho, el primer aerogenerador marino de España instalado en nuestras costas y aspiramos a ser referencia mundial en eólica flotante", ha señalado el consejero canario de Industria, Pedro Ortega, al presentar esta propuesta junto con la coordinadora del equipo de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria que ha valorado su impacto económico, Julieta Schallenberg.

Ortega ha hecho este anuncio ante un auditorio en el que se encontraban representes de Equinor, la antigua sociedad estatal de petróleo de Noruega (Statoil), propietaria del único campo eólico flotante marino existente en estos momentos, el Hywind de Escocia (30 Mw) y una de las empresas que ya ha manifestado al Gobierno canario su interés por optar a gestionar el parque de Gran Canaria.

El Gobierno canario ya tiene el emplazamiento elegido: a unos seis kilómetros de la costa de Juan Grande, en el sureste de la isla, donde cada verano se celebra el campeonato mundial de windsurf en olas, precisamente por sus privilegiadas condiciones de viento.

Canarias cuenta en estos momentos con 390 megavatios de potencia eólica instalada (el doble que hace tres años), a los que prevé sumar en los próximos siete años (hasta 2025) casi 1.000 más: 635 en tierra Mw y 310 Mw en el mar (los del campo de Gran Canaria).

La profesora Schallenberg, miembro del Comité Asesor de la Comisión Europea en materia de Energía, ha subrayado que este despliegue de energías renovables se hace sobre un territorio escaso (limitado por la condición de islas) y protegido en un 40 % de los casos, por lo que los emplazamientos en tierra comienzan a escasear y los disponibles generan impactos de diferente tipo.

"El futuro está en el mar", ha señalado esta experta, que considera estratégico para Canarias (y para España en su conjunto) que se apueste por liderar la tecnología de los aerogeneradores flotantes, ya que se calcula que el 80 % de los recursos eólicos disponibles están en zonas con profundidades superiores a 50 metros, donde es inviable apoyar las torres eólicas en el lecho marino.

El estudio de su equipo sostiene que un parque como el que plantea el Gobierno canario se puede proyectar, fabricar e instalar en cinco años (2020-2025), tendría dos décadas de vida útil (2025-2045) y se desmontaría después en tres años (2045-2048).

Una instalación de ese tipo tendría una repercusión de unos 950 millones de euros en el producto interior bruto (PIB) de España, concentrado en su mayor parte en Canarias.

Shallenberg ha subrayado que sus cifras son algo más que estimaciones teóricas, porque están basadas en los números del parque Hywind de Escocia, puesto en marcha hace un año y fabricado en su mayor parte (aunque pertenezca a una sociedad noruega) por empresas españolas, que ya son líderes en estas tecnologías.

En el caso de Gran Canaria, el emplazamiento se ha elegido por múltiples factores: por la batimetría de la zona, por el escaso impacto en el medio marino que tendría y por su proximidad a la central de bombeo Chira-Soria que va a construir Red Eléctrica en la misma isla, una instalación de 200 Mw llamada a ser clave para dar estabilidad al suministro de las renovables.

El estudio económico de la Universidad calcula que entre el 25 % y el 55 % de la inversión de la primera fase (proyecto e instalación) podría revertir en Canarias, que el 80 % de movimiento económico de la fase de operación se quedaría en las islas y que el 100 % de los gastos de desmontaje revertirían en el archipiélago.

Su estimación es que ese parque podría generar o ayudar a mantener entre 550 y 1.300 empleos en las islas durante la fase inicial (muy intensiva en mano de obra, pero de corta duración) y daría trabajo a unas 120 personas durante los 20 años de operación, el 25 por ciento en empleos de nueva creación.