CULTURA PREHISPÁNICA

La réplica de Risco Caído mostrará al mundo su marcador astronómico aborigen

El municipio grancanario de Artenara ha acogido este viernes la inauguración del facsímil de la cueva número seis del yacimiento arqueológico, que evitará la presión sobre la cueva original.

Cultura - 6/19/2020 EFE/Redacción Televisión Canaria
Verónica H. Saavedra / Luis Muro / Aday Déniz
La reproducción exacta del almogarén de Risco Caído, un lugar sagrado para los antiguos pobladores de la isla de Gran Canaria, abrirá al público este sábado para mostrar al mundo el marcador astronómico aborigen.

El municipio grancanario de Artenara ha acogido este viernes la inauguración del facsímil de la cueva número seis del yacimiento arqueológico de Risco Caído, una réplica que cumplirá dos funciones: evitar la presión sobre la cueva original y estar a disposición de todo el que quiera conocerla.

“Se han utilizado más de 120.000 fotografías y conseguir la reproducción de la luz ha sido muy complicado”, ha revelado el director del proyecto, José de León, para explicar que el tamaño, el color y el recorrido de la luz son exactos a los de la cueva original.

El almogarén “es prueba del conocimiento que tenían los primeros habitantes de esta isla de las matemáticas y la astronomía”, ha destacado el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, durante la inauguración en el Centro de Interpretación de Risco Caído y las Montañas Sagradas de Gran Canaria.

La presentación del facsímil al público coincide también con la reapertura del Centro tras el periodo de confinamiento y con el aniversario de la declaración del Paisaje Cultural de Risco Caído y las Montañas Sagradas de Gran Canaria como Patrimonio de la Humanidad en 2019.

“La reproducción permitirá a los grancanarios y a los visitantes de otros lugares disfrutar de la cueva número seis como si estuviéramos en el lugar original”, además de que les “sumergirá en el espectáculo de luz, tal y como lo concebían los antiguos canarios”, ha añadido el presidente.

La luz del sol entra en la cueva entre los meses de marzo y septiembre, coincidiendo con los equinoccios de primavera y otoño, mientras que el resto del año lo hace la luz de la luna llena.

Para reproducir este fenómeno, se llevaron a cabo timelapses entre los años 2015 y 2019, se tomaron unas 120.000 fotografías y se han documentado más de ochenta días, incluidas las noches. Cada día se han hecho unas 1.200 fotografías.

La finalidad de la réplica es que el público pueda disfrutar de una experiencia lo más parecida a lo que sucede en la cueva 6 del yacimiento arqueológico situado en el corazón de la isla, en la que los antiguos pobladores grancanarios medían su tiempo en el mundo y donde se encuentran también grabados una treintena de triángulos invertidos.

Por el momento, la cueva original no se va a abrir al público por cuestiones de seguridad, tanto de la propia de la cueva como del entorno, donde se llevan a cabo trabajos de rehabilitación, ha explicado José de León.