La polémica reforma laboral

El Real Decreto-Ley 3/2012 contiene importantes novedades que pasan por una mayor flexibilidad en los despidos, otorga más poder unilateral al empresario frente al trabajador o restar poder vinculante a los convenios colectivos.

Economía - 13/03/2012 Mariana Hernández
La nueva reforma laboral de 2012, aprobada en el Congreso, mayoritariamente, se interpreta como una continuación de los ajustes emprendidos por el anterior Gobierno desde 2010. La norma inicia ahora su trámite parlamentario como proyecto de ley por el procedimiento de urgencia a falta de conocer las enmiendas de los grupos parlamentarios, para su posterior debate en el Senado.

El Real Decreto-Ley 3/2012 contiene importantes novedades con respecto a los textos anteriores (como los de 1980, 1984,1994 y 2010) que pasan por una mayor flexibilidad en los despidos, otorga más poder unilateral al empresario frente al trabajador, se resta autoridad a los convenios colectivos y nacen nuevas formas de contratación.

Nuevas contrataciones y formación

Incorpora nuevas reglas sobre la intermediación laboral, como por ejemplo el hecho de que las agencias de trabajo temporal puedan colaborar con las empresas para la colocación de trabajadores.

El contrato de formación incluye bonificaciones a la Seguridad Social. Desde 2010 se puede hacer hasta los 30 años, edad que no se revisará, hasta que en el país la tasa de paro juvenil baje hasta el 15%.

La duración del contrato por obra o servicio se limitó a tres años en 2010. Ahora el contrato temporal pasará a ser indefinido después de un período de tres años de contratos (en 2010 se estableció así, pero quedó suspendido un año después. Será en 2013 cuando se reimplante).

Contratación indefinida

Nace el contrato de trabajo indefinido de apoyo a los emprendedores, con período de prueba de un año, el doble del máximo que hasta ahora estaba vigente para que cualquiera de las partes rompa el contrato sin ningún tipo de contraprestación. Es un contrato en el que se aplica importante deducciones fiscales a los empresarios.

Hay también, cambios importantes en la regulación del contrato a tiempo parcial. La duración del contrato por obra o servicio se limitó a tres años en 2010. Ahora el contrato temporal genérico pasará a ser indefinido después de tres años de contratos (esta fórmula se reguló en 2010, pero quedó suspendida en 2011) y se reimplantará en un año con esta reforma.

La nueva reforma regula el acuerdo que establece el trabajo a distancia, convirtiéndolo en un contrato formal, lo cual da mayor seguridad al trabajador. El trabajador podrá realizar su actividad desde su casa, siempre y cuando estas labores fuesen posibles. Asimismo, el Real Decreto, se inclina a favor de este tipo de trabajadores al establecer que tendrán los mismos derechos que los que trabajan de forma presencial en la empresa.

Convenios Colectivos

Con la nueva reforma desaparece la categoría profesional, sólo quedarán los grupos profesionales.

El empresario podrá cambiar las reglas de la reducción de jornada y la extinción de las relaciones laborales. Además de que los nuevos preceptos podrían afectar a la movilidad geográfica del trabajador y al salario. Siempre y cuando la empresa alegue pérdidas económicas.


Con esta reforma laboral, los convenios de empresa prevalecen sobre cualquier otro convenio, bien sectorial o territorial. Aquellos convenios que estén caducados, dejarán de aplicarse dos años después de su fecha de expiración, cuando antes se renovaban de forma automática. Otra de las facilidades que se les ofrece a las empresas, será la posibilidad de descolgarse de estos convenios, si alegan dificultades económicas o pérdida de ingresos.


Despidos

Se facilita el despido procedente, no ya por una sanción sino por causas económicas. En 2010 se concretaba que este despido solo se ejecutaría si se tenían pérdidas o una disminución de ingresos. Ahora bastará con que las sociedades registren una bajada de ingresos durante tres trimestres seguidos. No necesitará el visto bueno de la Autoridad Laboral para llevarse a cabo.

La Reforma Laboral puede significar más facilidades para que el empresario pueda despedir con menor dificultad, acogiéndose a varios supuestos del Decreto Ley. Hay que recordar que si a un trabajador que lleva 20 años en una empresa lo despiden en 2013, la indemnización por despido improcedente será de 45 días trabajados de 42 mensualidades hasta el día de su despido, pero el resto del año será con 33 jornadas con 24 mensualidades.

Los despidos por 20 días

Con la ley en la mano, la empresa no necesitará alegar pérdidas, sino que le bastará con tener peores resultados durante 9 meses y así poder despedir al empleado con 20 días por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades.

Decisiones unilaterales

El salario del trabajador podrá verse modificado, mientras esa modificación no supere el 10% de la plantilla. Está decisión podrá ser tomada por el empresario respaldada por la bajada de ventas o productividad.

Absentismo laboral

En el texto de la reforma se expone que un trabajador que falte durante nueve días en dos meses, aunque tenga un motivo justificado, podrá ser despedido automáticamente mediante la indemnización de 20 días por año trabajado.

Estas son algunas de las razones, quizá más polémicas de la Reforma Laboral, en cuanto a decisiones del empresario se refiere. Se puede deducir, entonces, que al empleado se le puede despedir con mayor facilidad, además de que se desprotege al trabajador.