Incendio de Gran Canaria 2007

La plataforma Más Nunca denuncia que no se han valorado todos los daños

Calcula que hay al menos una treintena de damnificados a los que no se les ha valorado los daños que sufrieron.

Canarias - 12/09/2017 EFE
La plataforma de afectados por los incendios Más Nunca ha denunciado que existe más de una treintena de damnificados por el incendio que arrasó la cumbre de Gran Canaria hace diez años a los que no se ha valorado los daños que sufrieron debido a aquella catástrofe.

Con motivo del juicio que esta semana se celebra en la Audiencia de Las Palmas contra el autor confeso del fuego, esta plataforma sostiene que este procedimiento judicial es el colofón de "diez largos años de dislates, desidia, improvisación y retrasos".

"Además de haber padecido la catástrofe en nuestras vidas, haber sido criminalizados por el Gobierno de Canarias y por el Estado por unas ayudas mermadas que, en muchos casos, hemos tenido que recurrir por la vía contencioso administrativa, ahora se añade la posibilidad de no ser resarcidos en lo que confiábamos iba a ser un acto de justicia", asegura.

Más Nunca dice que en la sesión de este martes, en la que se ha debatido sobre los daños, han comprobado que la última pericial no tiene en cuenta los perjuicios sufridos por decenas de personas.

Según su versión, han quedado fuera de a pericial personas a las que no se valoraron los daños "por falta de fondos", "las víctimas a las que el Gobierno de Canarias condenó a la devolución de las ayudas con intereses" o "las que quedaron sin ayudas por considerar las administraciones autónoma y estatal que la segunda vivienda o ingresos superiores de la unidad familiar no contaban".

También se olvida la pericial, dice, de "los cambios de titularidad que se han producido por el fallecimiento de muchas víctimas o de los que fueron requeridos por la vía de embargo al acometer cambios obligados por las nuevas normativas".

Mas Nunca también su indignación tras haber constatado, apunta, que "la Justicia tampoco va a actuar ni a dirimir responsabilidades por la negligencia de la extinción y posterior gestión" del incendio.

"Durante este calvario de diez años hemos padecido, además de la pérdida de nuestros bienes, daños psicológicos y en nuestro patrimonio, la tortura burocrática que nos ha trampeado de manera implacable por no cumplir lo que consideramos sus obligaciones y responsabilidades", denuncia.