La literatura canaria se consolida con la "Generación 21"

Autores como Víctor Álamo de la Rosa, José Luis Correa, Eduardo Delgado o Alexis Ravelo, incluidos en la "generación 21" de Anghel Morales, despiertan el interés de los lectores canarios con obras de gran calidad literaria.

Cultura - 12/12/2014 Soledad Ramírez
Imagen de la portada del libro Imagen de la portada del libro "Generación 21: nuevos novelistas canarios", por el periodista y editor Anghel Morales.
Atrevidos, rebeldes y auténticos. Así define el periodista, escritor y editor Anghel Morales (El Hierro, 1952) a un grupo de autores canarios que reivindica en la antología Generación 21: nuevos novelistas canarios (2011).

“No había ningún trabajo sobre ella y había que darle visibilidad. Estaban medios ignorados, a pesar de ser una generación con obras poderosas y premios nacionales e internacionales”, comenta el director de Ediciones Aguere e Idea al destacar la trayectoria de unos escritores que crecieron en las últimas décadas del siglo XX y que, en el presente siglo, consagran su trabajo con estilos literarios independientes.

La mayoría de ellos hace literatura de género -novela policiaca, ciencia ficción, novela negra o, incluso, erótica-, sin dejar de lado a la poesía. Entre los más conocidos se encuentran: Víctor Álamo de la Rosa (Tenerife, 1969); Víctor Conde, con el seudónimo de Alfredo Moreno (Tenerife, 1973); José Luis Correa (Gran Canaria, 1962); Santiago Gil (Gran Canaria, 1967); Javier Hernández (Tenerife, 1968) y Alexis Ravelo (Gran Canaria, 1971).

Una lista que en principio solo incluía a doce escritores pero que ha crecido hasta los 35 con la incorporación de autores como Eduardo Delgado Montenegro (Tenerife, 1981), Daniel María (La Gomera, 1985), Carlos Cruz (Tenerife, 1977), Ana María Joyanes (Jaén, 1962), José Marrero y Castro (Tenerife, 1959) y María Teresa de Vega (La Laguna, 1953).

Morales asegura que es una generación que funciona como una familia: “No hay diferencias, no hay esos celos que existieron en otras generaciones. Eso lo he vivido yo con el ‘boom’ de los 70 y 80; el sentido del humor, la buena aceptación y el apoyo de unos a otros en la presentación de libros, por ejemplo, están presente”, destaca, al explicar que “muchos tienen sus trabajos al margen de la literatura, con lo cual no dependen de esto solo. Cada uno sabe que tiene que competir consigo mismo, y no competir con los demás”.

Estos escritores, según Morales, han conseguido abrirse paso a pesar de no tener ningún tipo de ayudas: “Las redes sociales han sido un gran respiro para la promoción de libros, para difundir un trabajo valioso, autóctono y de difícil sustento económico en la actualidad. No dan subvenciones ni ayudas, la venta es a base de hacer presentaciones directas y la cultura está muy marginada en los medios de comunicación”.

Las perspectivas de futuro se perfilan muy halagüeñas por el reconocimiento cada vez mayor en premios, locales, nacionales e internacionales. Es el caso reciente de Víctor Álamo de la Rosa, con el premio de Benito Pérez Armas 2014 por la novela Todas las personas que mueren de amor; José Correa, Premio Vargas Llosa 2002, con su obra Échale un ojo a Carla(2002) o Alexis Ravelo, galardonado con el Premio Hammet 2013 por La estrategia del Pequinés.

Por otro lado, la poesía también es un género que ha evolucionado con las características propias del grupo, considerada, según Alexis Ravelo , como “una de las mejores generaciones que haya existido en las islas”, citando a poetas, tales como: "Tina Suárez, Pedro Flores, Federico J. Silva, Alicia Llarena o Santiago Gil”, quiénes muestran un estilo propio e influencias varias, originadas, afirma el novelista, por un legado posmodernista, donde se extraen expresiones diferentes, todas verdades y ningunas absolutas.