La Guardia Civil contará con aviones no tripulados para vigilar las costas

El proyecto, denominado Closeye y presentado por el director general de la Guardia Civil, Arsenio Fernández de Mesa, supone un cambio en el desarrollo de nuevas herramientas de vigilancia marítima.

Sociedad - 4/18/2013 EFE
La Guardia Civil lidera un proyecto de innovación de la UE que permitirá incorporar a los sistemas de vigilancia marítima en unos años nuevos dispositivos como aviones no tripulados, satélites o aerostatos.

El proyecto, denominado Closeye y presentado por el director general de la Guardia Civil, Arsenio Fernández de Mesa, supone un cambio en el desarrollo de nuevas herramientas de vigilancia marítima, ya que, por primera vez, está conducido y liderado por el Instituto Armado.

Así, será un cuerpo de seguridad el que lleve la iniciativa para permitir que los futuros dispositivos se adecúen a las necesidades de control de las fronteras y que sean los mismos para toda la UE.

"Nos va a permitir tener una alerta anticipada sobre la llegada de inmigrantes irregulares a las costas o de la actividad del crimen organizado", ha explicado el teniente coronel de la Jefatura Fiscal y de Fronteras José Manual Santiago, que coordina el proyecto, que podría estar concluido y ya operativo en 2017.

Según ha destacado Fernández de Mesa, la iniciativa Closeye supondrá "una gran oportunidad" para la Guardia Civil, para España, para la protección de las fronteras y para las empresas del sector en un momento en el que "el uso de las nuevas tecnologías es fundamental para garantizar la seguridad".

"Es impensable en estos tiempos luchar contra esta amenaza solo con medios humanos pues las mafias y el crimen organizado emplean las más modernas tecnologías para lograr sus detestables fines", ha añadido el director de la Guardia Civil.

El proyecto está financiado por el VII Programa Marco de Investigación y Desarrollo de la Comisión Europea. Tiene un presupuesto cercano a los 12.250.000 euros, siendo la financiación de la UE superior a los 9.200.000 euros.

Además de la Guardia Civil, el consorcio está constituido por la Guardia Nacional Republicana Portuguesa y la Marina Militar Italiana, y contará con el apoyo de otros organismos como la Agencia Espacial Italiana, el Centro Europeo de Satélites y la empresa consultora ISDEFE.

La iniciativa se desarrollará en tres fases a lo largo de 38 meses de duración. La primera definirá el nuevo servicio de vigilancia marítima basado en los actuales sistemas y de otros nuevos, como pueden ser aquellos basados en observación por satélite o sobre plataformas aéreas no tripuladas (UAVs).

Una vez definido dicho servicio, en la segunda fase, el consorcio liderado por la Guardia Civil, a través de la correspondiente licitación pública encargará a la industria suministradora el desarrollo e integración de un prototipo.

En esta fase se validará sobre el terreno las soluciones inicialmente diseñadas en operaciones conjuntas dirigidas por Frontex, tras la cual se pasará a la tercera y última fase de evaluación de los resultados.

Después se establecerá la homologación de servicios y sistemas de similares características para su suministro al resto de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad europeos.

A la reunión de lanzamiento del proyecto Closeye han asistido las autoridades españolas relacionadas con las funciones de guardacostas y vigilancia marítima, de los ministerios de Defensa, de Fomento, de Hacienda, de Asuntos Exteriores, de Agricultura y de la Secretaría de Estado de Seguridad.

También han participado representantes de los organismos europeos con competencias en esta materia, como la Comisión Europea y Frontex, consejeros de Interior acreditados en España, agencias españolas de investigación y desarrollo, así como delegados de Italia y Portugal como países socios en el proyecto.