La fibromialgia, una enfermedad crónica camuflada bajo síntomas de estrés

Carmen Nieves Rodríguez, presidenta de la Asociación de Fibromialgia y Fatiga Crónica de Tenerife (Afiten) asegura que "además es una enfermedad de difícil diagnóstico porque no hay pruebas de laboratorio que indiquen cuando se padece".

Canarias - 06/03/2015 EFE
El desconocimiento sobre la fibromialgia hace que muchos pacientes crean que los síntomas que padecen como dolor generalizado, trastorno del sueño y cansancio son debidos al estrés, al ritmo de vida o al cansancio diario hasta que tras varias visitas al médico son diagnosticados con esta patología que afecta a un 4 por ciento de la población.

Así lo explica a Efe, Carmen Nieves Rodríguez, presidenta de la Asociación de Fibromialgia y Fatiga Crónica de Tenerife (Afiten) quien asegura que "además es una enfermedad de difícil diagnóstico porque no hay pruebas de laboratorio que indiquen cuando se padece".

Una enfermedad de origen desconocido, reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1992, y que la convierte aún hoy en una enfermedad multidisciplinar que no está clasificada en ninguna especialidad concreta.

Además, como no hay una causa conocida y casi todos sus síntomas son parecidos a otras afecciones es corriente que antes de que se llegue al diagnóstico definitivo se haya acudido a diferentes médicos de diversas especialidades.

"Uno de los problemas que nos encontramos los enfermos de fibromialgia es que pasamos muchos meses, incluso años, peregrinando de especialista en especialista descartando otras enfermedades con síntomas parecidos hasta que finalmente el médico nos confirma que padecemos esta enfermedad", asegura Carmen Nieves Rodríguez.

La enfermedad se caracteriza por una serie de síntomas que son variados, pero que no todos los pacientes tienen los mismos ni perduran por igual en el tiempo.

La presidenta de Afiten explica que los principales síntomas son el dolor musculoesquelético generalizado, el trastorno en el sueño y el cansancio.

"El dolor junto al trastorno del sueño hacen que las personas afectadas no alcancen la fase profunda del sueño por lo que se levantan más cansadas de lo que se acuestan, y ello da lugar a un tercer síntoma que es, lógicamente, el cansancio", afirma Rodríguez.

En este sentido, la presidenta de Afiten hace hincapié en que a veces la fibromialgia se confunde con la fatiga crónica porque tienen síntomas parecidos, pero no son enfermedades iguales.

"En la fatiga crónica lo que predomina es el cansancio, también hay dolor pero va más por el cansancio que por el dolor", señala.

Si bien aún queda mucho por descubrir sobre los mecanismos del dolor que subyace en la fibromialgia, las causas que lo provocan y su tratamiento farmacológico, avanzar en el conocimiento científico de esta enfermedad es muy importante para que todas las personas afectadas puedan afrontarla, comentan los afectados.

Hasta ahora, explica Rodríguez, el abordaje para su tratamiento, que no su curación, es multidisciplinar y por un lado está el farmacológico -indicado por el médico- que no son específicos para esta enfermedad pero sí para paliar sus síntomas y después está el apoyo psicológico, muy importante para el paciente a la hora de enfrentarse y sobrellevar una enfermedad crónica.

Además destaca la importancia del tratamiento fisioterapéutico y la actividad física como ejercicios suaves como la natación,siempre supervisados por un especialista.

Rodríguez insiste en que esta enfermedad tiene una repercusión significativa en el ámbito laboral y doméstico y aunque no es considerada una enfermedad exclusiva de mujeres, el 98 por ciento de los enfermos lo son.

"La edad de las mujeres afectadas por fibromialgia está entre los cuarenta y cincuenta años si bien hoy en día se diagnostican personas más jóvenes, incluso hasta niños", asevera Carmen Nieves Rodríguez.

Las personas afectadas por esta enfermedad no sólo padecen el dolor constante que cada día les mortifica sino que a veces también sufren la incomprensión de la sociedad que cree que la fibromialgia no es una enfermedad real, señala.

Una experiencia que ha vivido Candelaria Hernández, vicepresidenta de Afiten y afectada desde hace veinte años de fibromialgia que ha tenido que "pleitear" para que se le reconozca una incapacidad permanente después de varios años de continuas bajas causadas por la enfermedad.

"Es un dolor los 365 días del año, 24 horas al día, de hecho no recuerda lo que es decir ¡qué bien estoy hoy!", asegura Candelaria Hernández.

En su caso, comenzó a ir al médico "porque cada día era una rigidez matutina, no podía levantarme, no sólo era un malestar generalizado por todo el cuerpo sino que un día me podía doler un brazo y al día siguiente una pierna".

Asegura que esta situación de no poder desarrollar con normalidad la actividad diaria, como lo haría cualquier persona, "te va llevando a cambios de humor, depresión y ansiedad".

"De hecho cuando el reumatólogo me dijo que padecía fibromialgia, no sabía absolutamente nada sobre esta enfermedad", explica la afectada para quien la Asociación ha sido el lugar de encuentro con otras personas que padecen esta enfermedad y donde "todas hablamos el mismo idioma frente a las necesidades y dificultades comunes".

Además asegura que desde Afiten y a través de su página Web (www.afiten.com) "apostamos por una conciencia social de la enfermedad y una mejor aceptación de la enfermedad por parte de todas aquellas personas que la sufren".