EXPOSICIÓN

La escultura tradicional africana muestra su magia en Tenerife

La Fundación CajaCanarias acoge 'África-Babel. El arte de un continente', que reúne más de 350 piezas procedentes de países como Camerún, Nigeria y Congo.

Cultura - 06/02/2019 EFE
Imagen CajaCanarias. La muestra acoge más de 350 piezas. Imagen CajaCanarias. La muestra acoge más de 350 piezas.
Grandiosas esculturas de dramáticas expresiones cubiertas de fetiches pertenecientes a una de las colecciones privadas más importantes de arte africano se exponen por primera vez en Canarias en la Fundación CajaCanarias de Santa Cruz de Tenerife.

La muestra, titulada "África-Babel. El arte de un continente", está conformada por más de 350 piezas artísticas que recorren el arte tradicional africano, centrándose en los pueblos de su franja ecuatorial y tropical, desde el océano Atlántico al Índico.

El propietario de las esculturas y comisario de la exposición, Guillermo Martínez, ha explicado este martes en declaraciones a los periodistas que recopilar todas estas obras le ha llevado 35 años, tiempo durante el que ha viajado por 11 países africanos entre los que se encuentra Camerún, Nigeria y Congo, los tres de los que más obras tiene y considerados los "más poderosos artísticamente y más ricos estéticamente".

Una de las obras que resalta de la exposición es un colosal relicario-sarcófago Nkundu Nkundu, de la etnia Ngata, ha señalado el comisario, quien ha comentado que los Nkudu trabajaron la forma humana en sarcófagos que dejaron "una profunda impresión en la vanguardia artística de principios del siglo XX".

La estatua de bronce de la reina Bamoun es otra de las joyas de la colección y representa a la reina madre Madouth, también conocida como madre de la humanidad.

Esta estatua es, para Martínez, un fiel reflejo de cómo son los Bamoun, pues si hay un rasgo que define la personalidad de esta tribu es la sonrisa.

En el recorrido de la muestra también llaman la atención las esculturas Songye, procedentes de Congo, que se presentaban cubiertas de fetiches.

Estas grandes tallas, a pesa de lo impactante de sus dramáticas expresiones, aseguraban la protección de toda la comunidad y servían para combatir a los espíritus malignos, ha afirmado el comisario, quien ha detallado que una de las esculturas está adornada con cuernos y la otra rodeada de hijos con restos de viruelas y con una enigmática campana en su interior.

La importancia de estas esculturas está en que "ya no se trabaja así", pues conllevan mucho trabajo y los artistas emergentes empiezan a interesarse cada vez más por el arte occidental, ha lamentado el coleccionista, quien en el año 1979 compró sus dos primeras máscaras africanas.

Tras un viaje a París, donde visitó el antiguo museo de arte africano, sintió "la llamada de África" y puso rumbo a Camerún, uno de los países de los que tiene más obras de arte tiene.

En sus numerosas "expediciones" africanas, Guillermo Martínez ha convivido en la selva con los artistas, ya que, de forma general, suelen estar alejados de la sociedad, con la que "nunca son críticos".

Sin embargo, en ocasiones introducen en sus obras elementos irregulares o asimétricos para "mofarse" o "atemorizar" al pueblo, ha informado el comisario, quien se ha referido al arte tribal africano como "sincero y potente" con el que los artistas "muestran su modo de vida y cómo entienden la familia o el trabajo".

"Olviden todo lo que sobre arte moderno y contemporáneo y contemplen la colección", recomienda el comisario, quien también aconseja que se visite descalzo la exposición para así sentirla de forma más profunda.

Las obras que forman parte de la exposición, que ya se ha mostrado en Cataluña, no forman parte de una colección permanente en ningún museo sino que están guardadas y clasificadas en un almacén.

Por ello, la intención de su propietario es que alguna institución pública de Canarias quiera hacer un museo de arte africano en el que podrían estar expuestas.