VÍDEO DE LA NASA DEL VIAJE DESDE EL SÁHARA

La calima pasa por Canarias para fertilizar los bosques del Amazonas

Las más de 2.000 millones de toneladas anuales de polvo mineral de los desiertos arrastradas hasta el continente americano por el viento, tienen aquí otros efectos.

El Tiempo - 2/24/2020 EFE
La potente calima de polvo del Sáhara, que durante las últimas horas ha paralizado las comunicaciones aéreas en Canarias, ha puesto en el foco mediático a este fenómeno meteorológico que causa impactos en el clima y en la salud, pero que a su vez estimula la formación de nubes y fertiliza suelos.

Los depósitos de polvo en la superficie son una fuente de micronutrientes tanto para el ecosistema continental como marino y así el polvo del Sáhara fertiliza el bosque lluvioso del Amazonas y el hierro y el fósforo que transporta favorecen la producción de biomasa marina en zonas de los océanos donde escasean esos elementos.

Imágenes captadas por el satélite Calipso (de la NASA y el Centro Nacional de Estudios Espaciales de Francia) le han servico a los científicos de la NASA y de las universidades de Maryland y Miami (Estados Unidos) para cuantificar y mostrar por primera vez en 3D la cantidad de polvo que hace cada año el viaje desde el desierto del Sahara hasta la cuenca del Amazonas.

Las más de 2.000 millones de toneladas anuales de polvo mineral de los desiertos arrastradas hasta el continente americano por el viento, tienen aquí otros efectos al reducir la visibilidad de manera semejante a la niebla, lo que puede tener efectos negativos en el transporte aéreo, marítimo y terrestre y provocar daños en la salud humana, según datos de la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

Estas son algunas de las claves para entender su origen y repercusiones:

1. Formación de la calima

La calima se suele producir cuando existen fuertes vientos que arrastran grandes cantidades de arena y polvo de suelos desnudos y secos a la atmósfera y los transportan a miles de kilómetros de distancia, proceso que puede durar desde unas pocas horas hasta varios días, en función de la fuerza del aire y del peso de las partículas en suspensión.

2. Procedencia de las partículas

El polvo del desierto procede especialmente del norte de África, desde donde es transportado hacia el Atlántico, pasando por Canarias y Cabo Verde, y en ocasiones llega al continente y afecta a España, Italia o Grecia, aunque en el caso español Canarias es la región que recibe los mayores impactos del polvo desértico.

3. Beneficios al medio ambiente

Los depósitos de polvo en la superficie son una fuente de micronutrientes tanto para el ecosistema continental como marino y así se cree que el polvo del Sáhara fertiliza el bosque lluvioso del Amazonas y que el hierro y el fósforo que transporta favorecen la producción de biomasa marina en zonas de los océanos donde escasean esos elementos.

4. Riesgos para la salud humana

El polvo en suspensión en el aire constituye un grave riesgo para la salud humana. Sus efectos negativos son proporcionales al tamaño de las partículas que lo componen y pueden provocar irritación en la piel y los ojos, conjuntivitis, asma, traqueítis, neumonía, rinitis alérgica y silicosis.

Asimismo la exposición al polvo sahariano aumenta el riesgo de mortalidad en los pacientes que tienen alguna insuficiencia cardíaca.

5. Repercusiones negativas sobre el medio natural

El polvo también puede tener efectos negativos en la agricultura porque reduce el rendimiento de los cultivos y la actividad fotosintética, se pierde tejido vegetal y se incrementa la erosión del suelo.

Además, hace que se obturen los canales de riego, que disminuya la calidad del agua en ríos y arroyos o que se resienta la producción de las plantas de energía solar, en especial las que dependen de la radiación solar directa.

6. Influencias el clima

Las partículas de polvo y arena que transporta una tormenta de este tipo, especialmente si están cubiertas de contaminación, actúan como agentes formadores de nubes e influyen en su capacidad de absorber la radiación solar, lo que afecta indirectamente a la energía que llega a la superficie de Tierra y a la cantidad y ubicación de las precipitaciones.