La bolsa que cubría al indigente asesinado solo tenía huellas del acusado

Fotograma RTVC

Declara el responsable del Departamento de la Guardia Civil que realizó el informe del crimen que también reconoce que se puede datar cuándo fueron impregnadas.

Sociedad - 1/25/2012 EFE/Redacción TelevisiónCanaria La bolsa que cubría la cabeza del indigente que fue asesinado el 13 de mayo de 2009 en Lanzarote solo tenía huellas del acusado, si bien no se puede datar cuándo fueron impregnadas, según ha señalado el responsable del departamento de la Guardia Civil que llevó a cabo el informe.

El responsable del departamento, que lleva 17 años dedicado al análisis de pruebas dactilares y palmares, ha explicado al tribunal popular de la Audiencia de Las Palmas que juzga a un hombre de 27 años, como presunto autor del asesinato del indigente, cuyo cuerpo fue hallado un día después de su muerte, que se identificaron cinco huellas del procesado en la bolsa.

Además, ha señalado que objetivamente no hay ningún indicio en la bolsa que determine que una segunda persona la manipulara y ha apuntado que solo sería posible haberla tocado sin dejar rastro con determinado tipo de guantes.

Ha explicado que descarta impregnaciones de otras personas porque la bolsa solo tiene las huellas del imputado, su superficie es óptima para el revelado de éstas y si las hubiera habría una superposición de huellas o eliminaría las existentes.

También ha comentado que el autor de los hechos actuó sin guantes porque se halló una huella manchada de sangre de un dedo, que no se ha podido identificar, en el pomo de la puerta por la que se accedía al túnel donde vivía el indigente, en cuyo interior se hallaba su cadáver.

Así mismo, ha indicado que al departamento, situado en Madrid, se enviaron muestras también de un pantalón y de un cinturón de la víctima, así como de cuerda y cinta adhesiva con la que se ataron las manos y los pies del fallecido, pero solo se hallaron huellas en la bolsa de basura de plástico y en un tambor de una lavadora que no se puede asegurar de manera fehaciente que sean del acusado.

Los médicos forenses han indicado al tribunal que la muerte del indigente fue violenta así como que se produjo de forma lenta por los signos que presenta el cadáver, y han atribuido su causa fundamental a un traumatismo craneoencefálico severo.

Han detallado que la víctima fue golpeada de manera reiterada contra el suelo y con intensidad, ya que los huesos de la cara estaban fracturados, y que también presentaba fracturas en trece costillas y en una vertebra cervical.

Además, han señalado que tenía una amputación en el extremo de un dedo en la mano derecha, que se hizo con un arma de borde afilado, y que posiblemente fue de ésta una de las primeras heridas que sufrió la víctima, cuya muerte se produjo calculan entre las 18.00 y las 24.00 horas del 13 de mayo, si bien su ejecución se pudo haber efectuado en media hora.

El acusado, para quien su abogada solicita la absolución, se enfrenta a una pena de 23 años de prisión, pues la fiscal sostiene que el joven, al que describe como "una persona fría y cruel", acabó de manera "brutal" con la vida de Victoriano Carmelo Rivero Pulido, de 69 años, con la intención robarle, pues decía que tenía "mucho dinero escondido en una olla".

La abogada, sin embargo, está convencida de que su defendido ha sido "injustamente acusado y detenido" porque no hay pruebas que lo inculpen, solo las huellas halladas en la bolsa que cubría la cabeza de la víctima, que el acusado ha explicado que es similar a las que él utilizaba para la limpieza de la carpintería en la que trabajaba, situada en las inmediaciones del lugar de los hechos.

El juicio, iniciado el pasado lunes, concluirá este viernes con los informes concluyentes de la defensa y del Ministerio Fiscal.