Según la Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados (FEJAR)

Joven y adicto a los vídeojuegos: nuevo perfil de ludópata en España

La persona más joven con este tipo de problemas atendida en AGALURE tenía 11 años y una deuda de 1.900 euros, que acumuló tras engancharse a los videojuegos compulsivamente y realizar compras a través de ellos.

España - 9/26/2019 EFE
El retrato robot actualizado del ludópata en España es el de un hombre de 36 años y con trabajo que se inicia en el juego a los 19 años con las máquinas tragaperras, si bien crece de manera preocupante el número de jóvenes, muchos menores de edad, que se enganchan compulsivamente a las apuestas y videojuegos online.

De hecho, en el juego online las apuestas deportivas son el principal atractivo de los ludópatas, seguidas muy de cerca por el póquer, por lo que la proliferación de las casas de apuestas, sobre todo cerca de colegios, suponen ya un riesgo potencial para los escolares porque la tendencia del juego se mueve en esa dirección.

Según los datos del mercado español de juego publicados por la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ), el juego online ha crecido en España de 2012 a 2017 un 387 %, al pasar de 2.805,47 millones de euros en actividad online a más de 13.000.

La Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados (FEJAR) organiza en A Coruña desde, junto con la asociación AGALURE de Galicia y el Ayuntamiento de la capital herculina, su XX Congreso Nacional, en el que se analizará hasta el domingo en la Fundación Barrié la problemática vigente causada por la ludopatía, bajo el lema "Prevenir + Concienciar".

Uno de los aspectos más destacados y sobre el que trabajan los expertos en las asociaciones día a día con la rehabilitación de las personas con problemas con ludopatía, como la asociación AGALURE en Galicia, es que la adicción en el juego online es mucho más rápida que en los juegos de azar presenciales clásicos, pues el comportamiento patológico ha pasado de adoptarse en unos seis años a menos de uno, por lo que las asociaciones reivindican campañas en el ámbito escolar y la necesidad de concienciar a los padres.

Otro dato preocupante es que pese a que el juego está prohibido para los menores de edad, cada vez saltan más alertas de niños con patologías relacionadas con el juego.

La persona más joven con este tipo de problemas atendida en AGALURE tenía 11 años y una deuda de 1.900 euros, que acumuló tras engancharse a los videojuegos compulsivamente y realizar compras a través de ellos.

Por ello, FEJAR solicita al Gobierno estatal y los autonómicos que impulsen una legislación "mucho más restrictiva" y "de forma inmediata", ya que los borradores con los marcos legislativos existen, añade, y lamenta que se desoigan sus peticiones mientras que cuando hay una protesta social es cuando surgen pequeñas respuestas del legislativo, que "reacciona a impulsos".

"No puede ser que haya 17 legislaciones distintas", dice el presidente de FEJAR, Enrique Gutiérrez Muélledes, en relación a las diferencias con respecto al juego entre autonomías, pues, por ejemplo, "en Galicia hay maquinas de apuestas en los locales de hostelería y en Asturias no".

En relación a las casas de apuestas deportivas, advierte de que una de sus técnicas es elegir protagonistas anunciantes que son ídolos para este tipo de público, por lo que "contribuyen a dar normalidad a este tipo de conducta".

Según FEJAR y AGALURE, en 2017, el 75 % de los equipos de la Liga de Fútbol Profesional estaban patrocinados por una casa de apuestas.

Otro de los factores sobre los que las asociaciones exigen regulación son las campañas en las que se ofrecen bonos de bienvenida, pues "el pagas 10 y te regalamos 20, por ejemplo, hará que en el futuro existan ludópatas sin control".

Este XX Congreso Nacional de FEJAR, subvencionado por la Delegación del Plan Nacional Sobre Drogas, Xunta de Galicia, Diputación de A Coruña y Turismo Coruña, analizará la forma de detectar cuándo el juego es un problema.

Este puede llevar a la depresión y otras patologías que conducen al jugador, con baja tolerancia a la frustración, al absentismo laboral, la pérdida del trabajo o períodos de baja.

Todo ello supone un coste para la empresa y las administraciones públicas implicadas, que se suma a los gastos ocasionados por la atención sanitaria, que incluyen fármacos y tratamientos de rehabilitación que se pueden producir para la recuperación del paciente.

FEJAR y AGALURE aprovecharán este evento para solicitar a los Gobierno central y autonómicos un estudio riguroso sobre cuánto cuesta rehabilitar a un ludópata y todos los gastos asociados a él desde que cae en las redes del juego sin control.