MEMORRIA HISTÓRICA

Franco ya está enterrado junto a su esposa tras la exhumación del Valle de los Caídos

Tras un día histórico ahora el Gobierno quiere convertir el Valle de los Caídos en un lugar de memoria "para los dos bandos" de la Guerra Civil.

España - 10/24/2019 EFE
Los familiares de Francisco Franco que han asistido a la exhumación y posterior inhumación han abandonado a las 15.40 horas el cementerio de Mingorrubio tras enterrar al dictador en un panteón junto a su esposa, Carmen Polo.

La familia, que había llegado al cementerio a las 14.41 horas, ha celebrado "en la más estricta intimidad" una ceremonia religiosa oficiada por el sacerdote Ramón Tejero, hijo del ex teniente coronel Antonio Tejero, junto al prior del Valle de los Caídos, Santiago Cantera.

El primero en abandonar el cementerio ha sido Francis Franco, seguido de dos jóvenes, presumiblemente bisnietas del dictador, que portaban una gran bandera española con el escudo franquista y se han acercado caminando a los periodistas que cubrían el acto.

El resto de la familia ha salido en varios vehículos y han sido despedidos por el centenar de simpatizantes franquistas que desde primeras horas de la mañana se han congregado a las puertas del cementerio con banderas y una gran pancarta con los colores de la bandera y la frase "Franco, ¡gracias!".

Hasta el pequeño cementerio a las afueras de El Pardo han ido llegando también algunas coronas de flores adornadas con banderas españolas.

También mantenidos a distancia por la Policía, decenas de periodistas de unos 17 países han seguido desde primeras horas de la mañana el desarrollo de la jornada que comenzaba oficialmente a las 10.30 horas en El Valle de los Caídos (San Lorenzo de El Escorial) con la exhumación del dictador.

Un acto familiar

Donde el 23 de noviembre de 1975 hubo honores, canciones y miles de personas, 44 años después ha reinado la soledad de la familia del dictador Francisco Franco.

Rumbo al cementerio de Mingorrubio, sus restos han abandonado en helicóptero el Valle de los Caídos, un monumento en el que están enterrados decenas de millares de españoles, republicanos represaliados y afines al régimen, y que hasta ahora ha sido destino de peregrinaje para los seguidores del franquismo.

Si entonces, tres días después de la muerte del dictador, cien mil personas entre simpatizantes y excombatientes dieron la bienvenida a Franco a Cuelgamuros en este jueves frío de otoño no había nadie en la explanada.

Únicamente las autoridades, la familia, veintidós nietos y bisnietos con sus cónyuges, y los profesionales de TVE y la Agencia Efe, que han enviado señal de video y fotografías, han atravesado esta gran superficie de mármol.

En el exterior apenas una decena de personas con pancartas contra el presidente en funciones, Pedro Sánchez, asegurando que "el Valle no se toca y Franco tampoco".

Y dos centenares de periodistas que, entre máxima expectación, se daban cita desde las 6.30 horas llegados en cinco autobuses desde La Moncloa.

Ante la soledad de este momento histórico, la simbología ha corrido a cargo de la familia, que ha portado una corona con la bandera de España, lazos en la solapa de sus trajes y en el caso de Francis Franco Martínez-Bordiú una bandera preconstitucional doblada bajo el brazo.

Tras cargar a hombros el féretro: vivas al dictador y a España, las mismas que han lanzado los simpatizantes al paso de la familia, mientras que al Ejecutivo les han tachado de "profanadores" y "cobardes".

Es el único incidente de una jornada histórica que en el Valle ha sido gris, apenas interrumpida por el sonido de los helicópteros y donde el paisaje más habitual han sido los corrillos de periodistas viendo por sus móviles la retransmisión en directo.

En el Valle se ha cumplido a la perfección el guion diseñado al milímetro por la Secretaria de Estado de Comunicación desde la primera hora con cielo cubierto de nubes hasta el sol y el calor cuando la exhumación ya se había llevado a cabo.

Los gritos aislados apenas han conseguido romper el silencio que ha imperado hasta la salida de las autoridades, el helicóptero y la familia.

El frío, amortiguado por café y bollos cortesía del Gobierno, ha copado las conversaciones hasta que ha salido el sol de mediodía, protagonizando las charlas.

La exhumación ha traspasado las fronteras de nuestro país con la acreditación de 58 medios internacionales aunque en el Valle de los Caídos había especialistas provenientes de países como Alemania, Francia o Rusia.

Muestra de ello es Elisse Drabone de la Agencia Veo de Francia quien resalta que es un "día histórico" para España pero expresa su "sorpresa" por la división que existe entre los ciudadanos a favor y en contra de la medida. "En Francia no entendemos esa división", añade.

Y, finalizada la exhumación, los monjes han expresado a Efe su "consternación" por lo que consideran la "profanación de un templo". "Todo está sucio y movido" y esa situación les "rompe el corazón", dicen.

Desde este momento, los benedictinos están al frente de una basílica cuyo futuro es una incógnita y donde el Gobierno quiere acometer un lugar de memoria "para los dos bandos" de la Guerra Civil.

Sánchez: "España cumple consigo misma"

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ha destacado este jueves que con la exhumación de Francisco Franco del Valle de los Caídos "España cumple consigo misma".

En una declaración institucional en el Palacio de la Moncloa, Sánchez ha subrayado que se pone fin a una "afrenta moral" y un "agravio" para la democracia como era, a su juicio, el enaltecimiento del dictador en un lugar público.

También ha considerado que se da "un paso más en la reconciliación" y la democracia española "se prestigia a los ojos del mundo", al atender a una recomendación respaldada entre otros organismos por Naciones Unidas.

Aunque ha admitido que "caben todas las opiniones sobre el momento" en que se ha llevado a cabo la exhumación -en plena precampaña electoral-, Sánchez ha señalado que "cada cual tiene su criterio" y ha recordado que el Gobierno prometió que lo haría "en el mismo momento en que fuera posible".

"Y este es el momento. Y así se ha hecho. Ni un día antes ni un día después", ha añadido.

En esta declaración sin preguntas, Sánchez ha puesto en valor que la exhumación ha sido avalada por los tres poderes del Estado.

Ha recordado así que responde a un mandato del Congreso, que la apoyó sin ningún voto en contra -con las abstenciones de PP y ERC- instando al Gobierno a poner fin a esta "anomalía" democrática, a un compromiso del propio Ejecutivo y a un fallo del Tribunal Supremo que respaldó este procedimiento dotado con "las máximas garantías".

"Así funciona un Estado Democrático de Derecho", ha sentenciado Sánchez, quien ha recordado que "costó mucho" deshacerse del "régimen represor" y casi ha llevado "el mismo tiempo apartar los restos de su artífice del homenaje público".

El presidente en funciones ha recordado que el mausoleo del Valle de los Caídos fue levantado con el "sacrificio de millares de presos políticos" de la dictadura y en él están enterrados casi 34.000 españoles víctimas de la guerra civil, más de un tercio de los cuales permanecen sin identificar.

Todo eso supone, ha dicho, "una infamia que más pronto que tarde deberá también ser reparada", como lo son también las miles de fosas dispersas por el país, una "aberración" que también se tiene que afrontar "con decisión".