ARTE

El Museo Picasso amplía hasta marzo la exposición ''Jamais'' de Óscar Domínguez

La muestra recupera la atmósfera de la innovadora y sorprendente Exposition internationale du Surréalisme de 1938 y recuerda la actuación que la "bailarina surrealista" Hélène Vanel hizo la noche de la inauguración.

Cultura - 11/5/2020 EFE
Nick de Morgoli. Pablo Picasso con el objeto surrealista Jamais, de Óscar Domínguez, París, 1947. Nick de Morgoli. Bibliothèque Emmanuel Boussard, (C) Oscar Dominguez, VEGAP, Barcelona, 2020. Nick de Morgoli. Pablo Picasso con el objeto surrealista Jamais, de Óscar Domínguez, París, 1947. Nick de Morgoli. Bibliothèque Emmanuel Boussard, (C) Oscar Dominguez, VEGAP, Barcelona, 2020.
La exposición sobre el recientemente reencontrado objeto surrealista "Jamais" del canario Óscar Domínguez, que se inauguró el pasado 14 de julio en el Museo Picasso, se prorroga y se podrá visitar hasta el próximo 7 de marzo de 2021.

La muestra recupera la atmósfera de la innovadora y sorprendente Exposition internationale du Surréalisme de 1938 y recuerda la actuación que la "bailarina surrealista" Hélène Vanel hizo la noche de la inauguración.

Según ha informado este jueves el museo, más de 28.000 personas ya han visitado la exposición y han descubierto la historia del gramófono "Jamais" que el pintor isleño regaló a su amigo Pablo Picasso hacia 1945.

Con motivo de la exposición, Sònia Gómez ha creado una performance coreográfica, "Encuentros con Hélène Vanel", que evoca la actuación que la bailarina hizo la noche de la inauguración.

Esta actividad estará disponible en las salas de la exposición, a partir del día 14 de noviembre, donde unos códigos QR darán acceso a las actuaciones.

La actividad también se podrá seguir desde casa a través de las redes sociales y la web del Museo Picasso.

El gramófono "Jamais" de Óscar Domínguez causó tanta sensación en la Exposition Internationale du Surréalisme como el "Taxi pluvieux" de Salvador Dalí o los 1.200 sacos de carbón que había suspendidos en el techo de la sala principal.

Óscar Domínguez transformó un gramófono en objeto erótico e hipnótico, inquietante y enigmático, en el que da la impresión de haber esculpido y desmembrado un cuerpo femenino para situar los pechos en el plato giratorio, accionar el brazo del aparato con una mano y, sobre todo, hacer que el pabellón tragara este cuerpo de forma que la única parte visible fueran los pies, calzados con zapatos de tacón.