VUELVEN LOS ESTRENOS DE CINE

¿El fin del cine tal y como lo conocemos?

Algunas voces aseguran que las salas solo acogerán grandes superproducciones mientras que las películas independientes o de bajo presupuesto irán directamente a las plataformas de "streaming".

Cultura - 6/20/2020 Benjamín Santana
Uno de los momentos más recordados de Cinema Paradiso, película que gira sobre la experiencia cinematográfica. Uno de los momentos más recordados de Cinema Paradiso, película que gira sobre la experiencia cinematográfica.
Los cines volvieron a la vida el pasado 12 de junio tras cerrar sus puertas, como los teatros o los museos, en cuanto entró en vigor el estado de alarma. Casi tres meses de puertas cerradas que muchos cinéfilos y aficionados, acostumbrados muchos a ir una o dos veces a la semana, han vivido con cierta amargura. Una espera amenizada por las grandes plataformas de "streaming" o visión directa en línea, aunque, la experiencia no es la misma.

Tras el estreno de la nueva película de Xavier Dolan, "Matthias y Maxime"por cierto, ya emitida por las plataformas durante unos días, llegan realmente los cambios a la cartelera, que abrieron con los mismos títulos que se quedaron en el limbo tras entrar en vigor el estado de alarma en España. Para esta primera tanda de estrenos, aún tímidos, se podrán ver una película de terror, "La posesión de Mary" o la comedia "Personal Assistant" , títulos de corte comercial, pero también títulos más modestos como "Oro blanco" o el éxito nostálgico "Cinema paradiso".

Muchos hablan de la "muerte del cine" tal y como lo conocemos, con unas salas únicamente al servicio de las "grandes superproducciones", películas que justifiquen gracias a sus efectos especiales y presupuesto, una visita a las salas.

Imagen de archivo de una taquilla de cine.


¿Es el comienzo del fin de la experiencia cinematográfica?

La periodista Vanesa Bocanegra, especializada en cine de corte fantástico y actualmente en el Diario de Avisos, cree que "en cuanto al público general, considero que hay muchas ganas de ir al cine y no tanto por el interés en ver películas determinadas sino por hacer planes culturales y de entretenimiento como antes. La oferta en streaming estaba ahí y ahora ha se ha impuesto como un tsunami, pero considero que el consumo seguirá siendo compartido, tanto en casa como en los cines. Las grandes producciones continuarán siendo las estrellas de la cartelera y la taquilla, pero no olvidemos que el cine más íntimo también tiene en la sala su espacio natural.

El ritual de ir al cine y disfrutarlo en compañía, el sentir las emociones desde la butaca, nunca será comparable al sillón de casa.

Personalmente ya he vuelto al cine tras el confinamiento y en estos momentos me siento mucho más segura en la sala que en cualquier terraza o cafetería".

En La rosa púrpura del Cairo Mia Farrow simbolizaba el poder del cine para huir de una realidad terrible.


Manuel Díaz Noda, director y presentador de programas especializados como Días de Radio, Noches de cine, en Canarias Radio, y habitual presencia en iniciativas como el Aula de Cine de la Universidad de La Laguna o el Festival Fimucité, apunta por el mismo camino.

"Particularmente, opino que la “nueva normalidad” no va a acabar con la distribución de las películas más modestas en las salas comerciales. Cada vez que se entra en una nueva etapa o hay un periodo de crisis en el cine se habla de que eso va a acabar con el eslabón más débil, es decir, todo aquello que nos son las grandes superproducciones de Hollywood; sin embargo, en cada ocasión, este tipo de producciones ha logrado sobrevivir. Ahora con la crisis sanitaria y el auge de las plataformas streaming ha regresado el debate, pero mantengo mi confianza en el papel necesario que estas películas juegan en las salas de exhibición.

Esto puede implicar reinventarse, buscar nuevas vías de promoción y distribución, pero, en mi opinión, no sólo van a seguir ocupando espacio en las salas, sino que además es fundamental que lo haga. Por de pronto, en este proceso de desescalada han sido las películas pequeñas las que están abriendo el camino. Hasta finales de julio no empezarán a llegar las superproducciones de Hollywood y en este mes y medio las pequeñas distribuidoras tienen una ocasión especial para asentar las bases de su recorrido futuro.

Las salas de cine saben también que estas películas atraen a un sector del público distinto, minoritario, pero no por ello insignificante, que no se siente motivado por el cine espectáculo, sino que prefiere historias más intimistas, complejas o con perspectivas narrativas o estéticas diferentes.

Algunos de estos títulos se llegan a convertir también en películas muy rentables. Me vienen ahora a la memoria “La Librería” de Isabel Coixet o “Los Hermanos Sisters” de Jacques Audiard, películas que llegaron a las carteleras de manera discreta, pero que se mantuvieron mucho tiempo en las salas y llegaron a recaudar más que algunas superproducciones sobrepromocionadas".

En Los viajes de Sullivan un director de comedia en crisis descubría el poder catártico de sus películas entre los más desfavorecidos.



El ex director de la Filmoteca Canaria, arquitecto y amante del cine Jorge Gorostiza cree que las películas pequeñas solo se verán en grandes ciudades pero no lo ve como algo negativo. "La verdad es que sí lo creo, de hecho ya estaba sucediendo antes, aunque en las ciudades grandes habrá cines "especiales" con menos aforo que las multisalas, que seguirán estrenando este tipo de películas. Creo que además en las plataformas también se estrenarán producciones con más presupuesto, quizás al mismo tiempo que en algunos cines, como ya sucedió con "El irlandés". Esto no es bueno ni malo, es solo otra evolución de la exhibición cinematográfica".

La invención de Hugo


Según el periodista especializado y guionista Luis Roca, la situación cambiará rápidamente. "Pienso que las desigualdades se acrecentarán y que España debe acometer un plan de ayudas públicas también al sector de la exhibición, que es el único de los tres subsectores clásicos en el que no invierte directamente, para que salas que programen este tipo de cine se vean incentivadas, o mas ambiciosamente, crear pantallas públicas en lugares concretos. Esto actualmente existe de forma desconexa y deslavazada en España a través de centros culturales y festivales, pero se ha visto que no es la solución, ya que suelen ser dependientes de ayuntamientos que los gestionan con distintos criterios, capacidades y conocimientos".

La solución no se verá pronto.

Los grandes festivales o galas de premios se van acoplando como pueden a las nuevas tendencias no solo de visionado, sino también de producción y distribución. Puede ser que en solo unos años no sea necesario estrenar en salas de cine para optar a un Goya o un Oscar, un cambio que puede acelerarse con la pandemia.

Para una película grande, como la inminente "Tenet", la gran salvadora del cine para muchos tras la plaga, estrenar directamente en plataformas es aún impensable. Sin embargo, para una película "pequeña" ser vista en millones de hogares gracias a las nuevas plataformas es todo un logro.

La gran duda es que pasará con la experiencia cinematográfica, el hecho de ver una misma película rodeado de un grupo de personas, de desconocidos o amigos, con el que experimentar y discutir al momento lo que han preparado para nosotros guionistas y directores, una sensación irrepetible en la intimidad del hogar y aún demasiado potente como para confiarlo todo a los efectos digitales.