CRÓNICA DE UNA SEMANA EN EMERGENCIA SANITARIA

Día 6: El enyesque sin ron

Con los mercados inaugurando medidas más restrictivas de acceso, con las consiguientes colas en la calle, el Archipiélago se prepara para un fin de semana de aislamiento todavía un poco más duro.

Canarias - 3/20/2020 Mari Paz Bernal
Los peores presagios se han confirmado: la fábrica de Ron de Arehucas ha paralizado su producción y se va a dedicar a fabricar alcohol sanitario. Con este humor un poco negro se han levantado hoy muchos canarios que, en su quinto día de confinamiento no saben si reír o llorar.

Con trabajadores de empresas verticales entrando por algunas terrazas sin informar a los vecinos de sus trabajos, con los mercados inaugurando medidas más restrictivas de acceso a ellos, con las consiguientes colas en la calle que recuerda a aquellas de la guerra civil con las cartillas de racionamiento, el Archipiélago se prepara para un fin de semana de aislamiento todavía un poco más duro.

Y no sólo no hay ningún gesto de alivio por parte de las administraciones públicas sino que, en algunos casos, como el representante de los militares en las comparecencias públicas y diarias del Gobierno central, se relame de gusto recordándonos el espíritu de sacrificio y la disciplina que debemos mostrar para sacar adelante este país. No se descarta que, en algunos días, la participación de este alto cargo militar pase a un plano mucho más discreto.

Pero no todo es malo, por supuesto. Algunos teléfonos que alguien nunca cogía, ahora funcionan pero las respuestas van todas encaminadas en la misma dirección: posponer casi todo aquello que estaba programado y, sobre todo, evitar que pases por centros de salud y hospitales.

En este aspecto, como en la mayoría que tienen que ver con la implantación de determinadas medidas y ventajas para algunos colectivos, se supone que los más vulnerables, no se hacen realidad. Si tiene grabado en el móvil que algunos crónicos pueden pasear, como los diabéticos, que sepa que su especialista no se lo va a autorizar por escrito y que es mejor que vaya desempolvando sus clases de zumba en casa para mover el trasero y mantener su glucosa a raya.

Si lo que espera es concretar cuándo y cuánto le van a pagar en el paro a pesar de ser autónomo o cómo lleva su empresa la tramitación de esa palabreja tan fea de pronunciar, ERTE, (Expediente de Regulación Temporal de Empleo), también tendrá que tener paciencia y mucha fe en el prójimo.

Las asesorías nunca pensaron que la vida laboral se iba a transformar tan rápidamente en este galimatías de medidas aprobadas pero no bien concretadas que hace que los abogados que están echando una mano se conviertan en rara avis.

Por cierto, me imagino que ya saben que no hay posibilidades de escapada de fin de semana. Para eso están las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, bueno ahora todas son del Estado, apatrullando los caminos y carreteras más recónditas que conozcan, de forma que no se escape nadie.

Hay que volver a la cocina, quizás este fin de semana con un poquito de imaginación y más volcados en la repostería, aunque estoy segura que los pedidos a domicilio crecerán de forma exponencial.

Por mucho que te guste El Comidista y seas fans de su sección en el periódico, todos necesitamos un descanso. Nos conviene frenar esta vorágine de consolarnos abriendo paquetes y bolsas de las cosas menos saludables aunque no se debe perder la tolerancia consigo mismo.

Feliz y estoico fin de semana.