El día después fue también normal

Volvieron los niños a la calle con la serenidad de un lunes, el primer día de nuestra séptima semana de confinamiento.

Coronavirus (Covid-19) - 4/27/2020 Redacción Televisión Canaria
Volvió a amanecer también el día después de que este país fuera para muchos el lugar donde el terror salió a la calle. "Vi escenas que daban miedo". Es esa frase que nos hemos disparado unos contra otros. Pero el día después de ese caos, un niño corre feliz por la arena y los padres siguen señalando un camino que como todo hijo queremos desobedecer. Ese día después de descender por la rampa del juicio rápido nos hicimos responsables. "Mantenemos la distancia", aseguramos. Nos estalló la bomba con nuestros niños y parecía que olvidamos lo que fuimos, niños que manejan la ansiedad de forma muy diferente a nosotros, los adultos.

Por eso ahora nos toca mirar lo logrado, no olvidar ni destrozar lo que todos hemos hecho. "El éxito de Canarias es el éxito de los canarios" afirma Beatriz López Valcárcel, una de las mayores expertas que tenemos en nuestro país sobre economía de la salud.
Porque aún seguimos en este estado que nos aleja pero también hemos logrado que se puede caminar por hospitales casi vacíos. Es un logro "por estar todos unidos, por dar el 200%", nos cuentan.

Algunos han dado aún más, haciendo latir la vida de otro tras perder la suya. Son los donantes. Los que en estos tiempos tan confusos no se han olvidado de los demás.
En esta séptima semana hemos entrado a una de esas zonas donde todos esperan salir de esta enfermedad. En uno de esos lugares en donde el virus manda. Es espacio sin espacio para escuchar sin un cristal por medio, donde todo lo define un adjetivo, la soledad. Una soledad que siempre ha tenido un enemigo, la radio. Empezaron hoy historias confinadas, esas que nos contarán desde Canarias Radio, Paola Llinares. Historias llenas de optimismo, nos dice sonriendo.

Y una voz nos dice que "el mejor lugar del mundo está en los abrazos". Pues vayamos a ese lugar, recordando que un abrazo nos llena de optimismo porque convierte la distancia en emoción. Estamos sobrevolando las dificultades, seguramente, porque todos estamos buscando un lugar donde abrazarnos