El debate sobre las microalgas divide a Canarias

Los expertos prefieren referirse a las algas como bacterias. La mayoría insiste en que no tienen ninguna relación con los vertidos. Otras voces reiteran que es uno de los factores determinantes para su aparición al servirles como alimento.

Canarias - 11/08/2017 Redacción TelevisiónCanaria
Tanto expertos científicos como representantes políticos coinciden, al menos, en una cosa. Las grandes manchas marrones que han protagonizado el verano en Canarias no son vertidos, son cianobacterias o, mal conocidas de forma popular, microalgas. ¿Qué son las cianobacterias?. Las cianobacterias ,antiguamente llamadas algas verdeazuladas, comprende las bacterias capaces de realizar fotosíntesis oxigénica. Y eso es lo que ha llegado, en forma de espuma o manchas marrones y desagradable olor, a nuestras playas y costas. ¿Por qué? De nuevo, todas las voces autorizadas coinciden. Por el aumento de las temperaturas, la falta de vientos alisios, la calima y la falta de mar de fondo.

Sin embargo, en lo que no se ponen de acuerdo es en asegurar que los vertidos de aguas fecales al mar tienen alguna relación con la molesta aparición de manchas marrones en las costas. Para el subdelegado del Gobierno en Santa Cruz de Tenerife, Guillermo Díaz Guerra, esas manchas son "el síntoma de una enfermedad". "Algas, bacterias y crustáceos forman el fitoplactón y viven en equilibrio excepto cuando hay un factor que altera su equilibrio. Ahora mismo hay varios de esos factores que les afectan: el calor, la luz, el mar en calma...Prácticamente el alisio no ha soplado. El cuarto factor podría ser el alimento. Sí le estamos introduciendo otros nutrientes como el nitrógeno o el fósforo, que precisamente es lo que encontramos en las aguas residuales evidentemente estamos ayudando a su aparición. ¿Qué podrian haber aparecido sin esos vertidos? Por supuesto. Pero no podemos ignorar que los vertidos les ayudan", afirmó.

Esta última cuestión ha sido rebatida por los expertos. Según Alejandro de Vega, biólogo del museo de Ciencias Naturales de Tenerife, "se trata de un fenómeno oceanográfico a gran escala y no localizado en ningún punto de la costa puesto que además, continúa el especialista, estas bacterias precisamente fijan el nitrógeno atmosférico, y por tanto prefieren ambientes donde este elemento no es abundante en su forma orgánica.Por lo tanto, los vertidos de aguas fecales con nitratos no serían el sitio ideal para ellas.

El consejero de medio ambiente del Cabildo de Tenerife, José Antonio Balbuena, ha ido un poco más allá y asegura que este tipo de bacterias "estarían tambien tocando nuestras costas incluso si no hubiera población viviendo en las islas." Ha calificado directamente de "mentira" la conexión con los vertidos y asegura que se está generando una "alarma social innecesaria" y que "no es digna del subdelegado del gobierno en Canarias". Es un "efecto más del cambio climático, no vayan más allá".

También el Gobierno de Canarias, a través de la Consejería de Política Territorial, Sostenibilidad y Seguridad volvía a asegurar el viernes 11 de agosto que la aparición de manchas se ha debido únicamente a "factores naturales y al cambio climático", tal y como asegura en un comunicado. El consejero de sanidad recuerda que hay una página web Canariassaludable.org
para buscar información sobre este fenómeno.

El debate no va a parar aquí. El PSOE ya ha exigido al consejero de Sanidad del Gobierno regional, José Manuel Baltar, que dé explicaciones públicas cuanto antes en el Parlamento canario, sobre la proliferación de microorganismos.

Y mientras, y a pesar de la insistencia de los medios de comunicación en acudir únicamente a voces autorizadas, lo cierto es que en las redes sociales parece que ha ganado la teoría de achacar a los vertidos incontrolados las inoportunas manchas marrones. Incluso han corrido los bulos, achacando a estas bacterias el repunte de casos de hepatitis A. Otros han creado una petición en Change.org para pedir la construcción de depuradoras y evitar así la llegada de aguas fecales al mar.