CENTENARIO DEL ANIVERSARIO/RETROSPECTIVA

El CAAM despide con "Manrique inclusivo" la muestra dedicada al artista lanzaroteño

El Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM) invita durante solo cinco días a palpar, sentir en sus dedos la textura de los materiales que Manrique empleaba en su pintura matérica.

Cultura - 9/25/2019 EFE/Redacción TelevisiónCanaria
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La obra de César Manrique está tan identificada con las texturas y los materiales de la tierra volcánica que los inspiró, que quien la contempla siente con frecuencia el impulso de tocarla... Durante solo cinco días, el Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM) invita a hacerlo.

El CAAM de Las Palmas de Gran Canaria está a punto de clausurar una de sus exposiciones que más público han atraído a sus salas en los últimos años, "Universo Manrique", una retrospectiva con la que muestra el público el legado más destacado de César como artista plástico, en conexión con su enorme figura de activista ambiental.

Desde este miércoles, hasta el domingo, día de la clausura, las salas del CAAM están salpicadas de instalaciones que permiten al espectador palpar, sentir en sus dedos la textura de los materiales que Manrique empleaba en su pintura matérica, acariciar la arena y el picón volcánico o asistir a cómo los colores de sus banderas del cosmos cobran volumen y se convierten en objetos tridimensionales.

Es experiencia "Manrique inclusivo", una visita que van a disfrutar sobre todo aquellas personas que tengan alguna deficiencia visual o sensorial, pero que no está concebida solo para ellas. Es una invitación a todo aquel pase estos días por el CAAM.

"A todos nos gusta tocar", remarca Mikel Asensio, director de Interpretart, la empresa que ha asesorado al museo de arte contemporáneo de Gran Canaria para que su gran exhibición sobre César Manrique (1919-1992) sea interactiva desde su apertura.

Para ello, el CAAM ha apostado por diferentes iniciativas en estos meses de exhibición. Empezó ofreciendo al público tabletas interactivas para que se sumergieran en el mundo de Manrique durante su visita, curiosearan sobre las obras, jugaran con ellas en la pantalla e incluso reflexionaran sobre algunos de sus mensajes más potentes, como el "Manifiesto de parar", precursor del movimiento ecologista y de la preocupación por la crisis climática.

Asensio remarca que desde el principio quisieron huir del concepto de tableta interactiva que ofrecen muchos museos, pero que en realidad no es tal, "es una audioguía con pantalla", donde hay poco más que una explicación de la obra que contempla el visitante. Su objetivo era interpelar al espectador, sumergirlo en la personalidad de Manrique... Y 750 usuarios se prestaron al juego, con experiencias de una duración media de 66 minutos.

"Sesenta y seis minutos e mucho, muchísimo, en un mundo como el de los museos en el que, por desgracia, estamos acostumbrados a las visitas a la japonesa, de cinco minutos y dos selfis", enfatiza.

La respuesta de los usuarios a los juegos o reflexiones que les proponía la tablet ha confirmado a los responsables del CAAM que es más que nunca necesario reivindicar el legado plástico de Manrique, porque en el recuerdo de César, 27 años después de su muerte, "el activista ambiental tapa al artista", resume Mikel Asensio.

Ese es otro de los hilos conductores que inspiran la apuesta de cierre de "Universo Manrique", reconducir durante estos días la atención del visitante hacia el "artista total" que fue Manrique, permitiéndole que sienta su pintura, que roce con los dedos los mismos materiales de los que están compuestos sus cuadros, que sus manos le revelen el volumen encerrado en murales tan grandiosos como el que pintó para el desaparecido Hotel Fénix de Madrid.

Y, si quiere, también podrá llegarse en el móvil un selfi el museo, pero de un modo diferente, más "manriqueño". Aquel que se preste a ese juego estos días en el CAAM, podrá tocar modelos a escala real de las máscaras de carnaval que César Manrique diseñó en 1987, ponérselas y retratarse con ellas para el recuerdo.

Todo ello, al servicio de la difusión del legado del artista y del activista, defiende el director del CAAM, Orlando Britto, que asegura que este centenario también ha puesto de manifiesto que hay generaciones jóvenes que no conocían a César Manrique, pero que enseguida conectan con su compromiso social y ambiental.