Difundidas imágenes de los mineros atrapados en Chile

Los equipos de rescate han hecho llegar una cámara de vídeo con la que los mineros han podido explicar la situación en la que vivien y hablar con sus familiares. La justicia chilena ya ha tomado medidas contra la compañía minera San Esteban.

Mundo - 8/27/2010 Los 33 mineros atrapados en el yacimiento de San José, al norte del país, recibieron este jueves una cámara de vídeo con la cual pudieron mandar mensajes a sus familiares y explicarles las condiciones en las que se encuentran. Este vídeo se emitió en las canales de la televisión abierta en el país y muestra a unos hombres muy delgados y ojerosos, pero animados, que han sabido organizarse dentro del reducido reciento en el que se encuentran, a 700 metros de profundidad.

La grabación tiene una duración de 45 minutos y fue expuesta en una gran pantalla levantada en las inmediaciones de lo que fuera la entrada de la mina. De esta manera, los familiares pudieron tener un primer contacto con ellos. Las autoridades alertan de lo fundamental de mantener a los mineros animados, debido al complicado proceso que rescate que podría durar unos 3 meses. El ministro de Salud, Jaime Mañalich, reconoció que los mineros aún no han sido informados del tiempo que puede demorar el rescate, y precisó, “ellos sólo saben que serán rescatados después del 18 de septiembre, fecha del bicentenario y de fiestas patrias”. Un equipo de psicólogos y psiquiatras ya trabajan en el método de mantener su estado anímico estable.

Por el momento, la justicia chilena ordenó este jueves la retención de 900 millones de pesos (1,7 millones de dólares) a la empresa minera San Esteban, dueña del yacimiento de San José. Esta cantidad corresponde al pago que, supuestamente, la empresa debería recibir por parte de la Empresa Nacional de Minería. Una determinación tomada por la jueza de la ciudad de Copiapó, Mirta Lagos, y propuesta por el abogado Edgardo Reinoso Lundstedt, que representa a 26 familias afectadas por el accidente. Asimismo, se presentó la primera querella en contra de los dueños de la mina, Alejandro Bohn y Marcelo Kemeny, así como de los responsables del estatal Servicio Nacional de Geología y Minería.