Diez "imprescindibles" que ver en la Catedral de La Laguna

Coincidiendo con la reapertura del templo y su papel destacado en la Semana Santa tinerfeña, proponemos un acercamiento a las diez piezas artísticas más importantes que ha consolidado la Catedral a través de su historia.

Cultura - 16/04/2014 María Herrera Noda
El pasado 31 de enero de 2014 la Catedral de La Laguna abría de nuevo sus puertas al público después de casi doce años de espera. Durante este mes de abril el templo acoge de nuevo los actos relacionados con la Semana Santa de la ciudad.

De la mano de Juan Alejandro Lorenzo Lima, doctor en Historia del arte y coordinador del libro Patrimonio e historia de la antigua Catedral de La Laguna, hacemos un recorrido imaginario por el templo lagunero resaltando las diez piezas artística más importantes del patrimonio de la Catedral nivariense.

Se trata de un conjunto de obras de arte dedicadas al culto, que provienen, no solo de la anterior iglesia de Los Remedios, sino también de lo que el templo ha reunido desde la constitución de la diócesis en 1819. El origen de las piezas es flamenco, genovés y español.

1. La Virgen de los Remedios
El recorrido comienza con la imagen de la Virgen de los Remedios, patrona de la Catedral de La Laguna, que ha presidido su templo a lo largo de casi cinco siglos, siendo una de las principales devociones de la antigua capital de Tenerife. Debido a su larga existencia, la virgen ha sufrido diversas intervenciones condicionadas por su uso devocional. Según los datos analizados, se estima que algunos adornos e incluso el niño se fueron incorporando con el paso del tiempo. De la escultura de principios del siglo XVI, 1515, perdura únicamente la cabeza mariana.

2. Retablo de la Virgen de los Remedios
También importante es el retablo de la Virgen de los Remedios que data de 1597 cuando, Pedro Alfonso Mazuelos, comerciante establecido en La Laguna, realizó el pedido a Flandes, llegando el retablo en 1614. Pieza fundamental son las columnas salomónicas, inspiradas en modelos sevillanos, están dotadas de especial plasticidad por su talla vegetal crespa y calada con frondosas flores, que también son una novedad. También importante en el retablo son las aportaciones insulares.

3. El Cristo de los Remedios
El siguiente nombre que menciona el doctor Lorenzo Lima es el Cristo de los Remedios, que aún estando valorada como una de las obras más antiguas y notables del patrimonio catedrático, nada se sabe con certeza sobre la autoría, la datación y los inicios devocionales de esta imagen. De tamaño inferior al natural, es una elegante versión moderna del Crucifijo gótico del convento franciscano de la ciudad. El Cristo de los Remedios es de las primeras esculturas que manifiestan las características del arte isleño.

4. Cuadro de Ánimas o Ánimas del Pulgatorio
El cuadros de animas es una de las más elocuentes expresiones de la función didáctica del arte contrarreformista. Tiene un gran formato de 500x395 cm. Cuenta con una gran riqueza de su planteamiento y calidad plástica. Es obra de Cristóbal Hernández de Quintana (1651-1725), el pintor canario más notable del pleno barroco. Se organiza en tres bandas donde se representa el purgatorio, el juicio y la gloria.

5. El púlpito
Dentro de la parroquia llama la atención el púlpito, obra de mármol blanco y fino procedente de Génova. El comité remitió a Italia el diseño y las indicaciones precisas para el artífice que iba a afrontar su realización, el escultor Pasquale Bocciardo. En 1767 llego la pieza a Tenerife. La escultura fue pagada por un comerciante y está considerada la mejor obra marmórea en Canarias.

6. El Cristo atado a la columna
Obra del escultor genovés Pietro Galleano hecha en madera. En 1756 tuvo lugar la bendición del Señor de la Columna que vino de Génova, tal y como anoto, el regidor en aquel momento José Antonio de Anchieta. Se trata de una obra de estilo neoclásico.

7. Nacimiento de la Virgen
Una de las obras que aportó modernidad a la catedral en torno a 1800 y que vino de la mano de Juan de Miranda fue el 'Nacimiento de la Virgen'. Según algunos teóricos Juan de Miranda utiliza la técnica de “pintar a pinceladas”. Sus obras están inspiradas en el catolicismo reformista o de las luces. El artista dibuja la escena que narran los evangelios apócrifos. El colorido que acentúan suaves claroscuros son distintivos de su proceder con el pincel de una forma creativa.

8. Diseño del tabernáculo en la Capilla Mayor
Importante también es el tabernáculo en la capilla mayor que se realizó en base a una reforma prevista por el obispo Antonio Tavira para reorganizar la parroquia. Los gastos los asumió el propio obispo quien quería darle un nuevo sentido litúrgico al templo. El encargo se hizo en 1795 al escultor gran canario José Luján Pérez quien contó para el trabajo con la ayuda del arquitecto Diego Nicolás Eduardo persona de su confianza.

9. Diseño del mobiliario para el coro
La Catedral ha tenido muchos altibajos con el paso de los años, llegando incluso a presentar un estado de abandono. Durante las décadas de 1820 y 1830 se concibieron propuestas atractivas para el templo, como la reorganización del coro. De ahí que en 1827 hubiese una tentativa de trasladar el coro a los pies de la nave central y de arreglar con ello el estado de indecencia en que se encontraba buena parte del pavimento.

10. El Crucificado de las Salas Capitulares
Una de las imágenes más atípicas que guarda la Catedral de La Laguna y que fue realizada por el canario Fernando Estévez. La imagen buscaba convertirse en símbolo de la naturaleza divina, por ello el artista no incide en la crudeza del martirio sino que presenta la muerte como símbolo inequívoco de resurrección. Estévez esculpió la obra en su taller de La Orotava entorno a comienzos del año 1800. Trasladó personalmente la imagen hasta la ciudad de la laguna. Los capitulares quedaron satisfechos con la representación y no dudaron en afirmar que era equiparable a las mejores que se hacían en Europa.