Dieciséis sindicatos se unen en Canarias contra la devastación social

Fotograma RTVC. Manifestación en Santa Cruz de Tenerife.

Juntos a los sindicatos, había presencia de partidos políticos como Izquierda Unida, Sí se puede, Socialistas por Tenerife y PSOE.

Economía - 5/1/2012 EFE/Redacción TelevisiónCanaria La unidad de todos los sindicatos en la convocatoria de la manifestación del 1 de mayo ha sacado a las calles de Canarias a miles de personas para protestar contra la reforma laboral, los recortes en los servicios públicos y, en general, contra "devastación social" en el archipiélago.

Dieciséis sindicatos (UGT, CCOO, USO, Insucan, Stu, Intersindical, Sindicato de la Elevación, Cobas, STEC, FSOC, STAP, SIC, SITOCAN, OCESP, EA Canarias y SIC) convocaron las principales manifestaciones en las dos capitales canarias, así como concentraciones en las demás islas, bajo el lema "Unidad por el trabajo digno, por los derechos, por Canarias".

Para los sindicatos, se han terminado las celebraciones del Primero de Mayo en tono festivo, pues la situación de crisis obliga a transformar esta fecha en "una jornada de unidad y lucha" para salir "de este bucle peligroso en el que nos han colocado el poder político y económico dominante", según el manifiesto conjunto leído al final de las manifestaciones.

En Santa Cruz de Tenerife, con una asistencia de 20.000 personas según los convocantes y de 5.500 según la Policía Nacional, la manifestación comenzó a mediodía junto al Parque García Sanabria y recorrió la Avenida de Anaga hasta la Plaza de España, en donde se leyó el manifiesto unitario.

Juntos a los sindicatos, había presencia de partidos políticos como Izquierda Unida, Sí se puede, Socialistas por Tenerife y PSOE.

Entre estos últimos, junto a las pancartas de UGT, asistieron algunos cargos públicos como Aurelio Abreu, vicepresidente del Cabildo de Tenerife; Patricia Hernández, diputada nacional; Gustavo Matos, director general de Comercio del Gobierno canario; y Gloria Gutiérrez, directora general de Trabajo del ejecutivo regional.

También estuvo la ex ministra del PSOE Matilde Fernández, quien justificó la presencia de los socialistas en las calles para tratar de que el Gobierno rectifique, para que se deje de llamar reformas a los recortes y para que no se eliminen por decreto ley los derechos de los ciudadanos.

En Las Palmas de Gran Canaria, se vivió la manifestación del 1 de mayo más numerosa de los últimos años, con un seguimiento de unas 20.000 personas según fuentes de UGT y CCOO, que reunió ya desde la salida del Obelisco a varios miles de grancanarios. Desde el primer momento se lanzaron consignas contra la Reforma Laboral y los recortes en sanidad, educación y políticas sociales.

La pancarta de cabecera contó con representación de todos los sindicatos convocantes -sobresalió el secretario regional de UGT, Gustavo Santana- y entre los manifestantes destacó la presencia de algunos políticos como Carmelo Ramírez y Francisco Santiago (NC), y Sebastián Franquis, Néstor Hernández y Roque Díaz (PSC-PSOE).

En la "gran fiesta sindical", según los sindicatos, se coreó con reiteración "huelga general", como la única respuesta posible para frenar los recortes al estado de bienestar que, en su opinión, realiza el Gobierno central.

Antes de finalizar los discursos de cierre de los sindicatos, un enfrentamiento entre miembros de UGT y CCOO con otros de la organización anarcosindicalista CNT terminó con una carga policial, que deparó varios heridos leves y el arresto para identificación de una joven.

Los sindicatos denunciaron en su manifiesto conjunto que "el poder económico y financiero en la Unión Europea, al amparo de la crisis generada por estos poderes, está haciendo pagar la factura de la crisis a la clase trabajadora, autónomos, pequeñas y medianas empresas y a la ciudadanía en general".

Para los convocantes, "los brutales recortes en materia de educación, sanidad y servicios sociales afectan al conjunto de la sociedad".

"Todos somos sus víctimas y debemos defendernos ante estas agresiones", subraya el manifiesto sindical, que hace hincapié en que Canarias soporta el 32 por ciento de desempleo, con más de la mitad de los jóvenes sin trabajo y una tercera parte de la población bajo el umbral de la pobreza.

Además, los salarios medios en Canarias son 15,3 por ciento inferiores a la media española, las pensiones se sitúan 50 euros por debajo, el 32 por ciento de los contratos son temporales y la economía sumergida alcanza el 31 por ciento del Producto Interior Bruto, denunciaron los convocantes de la protesta.

Los sindicatos defienden que hay otras alternativas a las medidas que se están adoptando por parte de los gobiernos, de Europa, de España y de Canarias.

Hay "un sentir general de hartazgos, de ya está bien" ante el agotamiento de este sistema económico y político "que está llevando a la inmensa mayoría de la sociedad al empeoramiento de sus condiciones de vida y que solo beneficia a unos pocos".

La alternativa es un mejor reparto de la riqueza, una economía al servicio de la mayoría y un futuro solidario y decente, defendieron los sindicalistas.

También atacaron en su manifiesto "la política de agresión y penalización del Gobierno del PP a las libertades públicas individuales y colectivas en materia de interrupción del embarazo y al derecho de la ciudadanía a la convocatoria y participación en concentraciones y movilizaciones".

Las reformas laborales han generado más desempleo, precariedad, y exclusión social, liquidan el trabajo con derechos y castigan especialmente a mujeres y jóvenes.

"Los recortes presupuestarios puestos en práctica por los Gobiernos de Canarias, el Estado y la UE desde mayo de 2010 con el único objetivo de reducir el déficit público sólo han conseguido generar más paro y no tienen más sentido que reducir los derechos, las prestaciones y los servicios públicos", denunciaron.

En Canarias, la "política ultraliberal está teniendo efectos devastadores para la clase trabajadora", que considera "inasumibles" más recortes, advirtieron los sindicatos, que rechazan frontalmente los presupuestos de Canarias y del Estado

Los sindicatos pidieron "una profunda reforma fiscal que permita obtener de quienes más tienen" y luchar contra el fraude y la economía sumergida, así como una intervención pública en el sistema financiero para desbloquear el crédito, con la creación de una banca pública.