Cantando bajo una bóveda

Un día antes de celebrar el "Primero de mayo" hemos conocido que, a pesar de vivir pegado a este virus, hay quien cree que tiene el mejor trabajo del mundo.

Coronavirus (Covid-19) - 4/30/2020 Michel Quintana (Redacción Televisión Canaria)
Michel Quintana/ Redacción Televisión Canaria.
Empezar por los aplausos es casi empezar por el final. Pero hace tiempo que el final es un camino largo que no llega y menos para ellos. Gente como Manel, capaz de decir que su trabajo es el mejor del mundo y lo hace justo después de explicarnos que ese trabajo es ayudar a respirar a quien se ve sin aire para vivir. Gracias a ellos bajan las muertes y suben los que se salvan de este virus. De otro virus, de la violencia machista, se salvan mujeres que han hecho su piel de hierro. Pero no queremos esas pieles, queremos menos víctimas por este maltrato. Y eso lo han cantado otras mujeres unidas por una clave, "Mascarilla 19", que de nuestras islas saltó a todo el país.

Hablamos hoy también de una generación de esperanzas truncadas. Porque así les hemos dejado a ellos. A la generación mejor preparada para escribir nuestro futuro y que tras dos crisis consecutivas ven como acaban sus sueños en las colas del paro. Quizás por eso "no hay que dejar que pase inadvertido el Primero de mayo". En este Día de Trabajador tan ausente. En el que no veremos estas banderas ni escucharemos estas consignas pero no dejemos tampoco que un puño con un ratón en la mano, este símbolo del trabajo del futuro nos haga creer que estamos solos.

Hay que unir tecnología y humanismo y así rememorar unas de esas escenas inolvidables del cine en la que un imitador de un ser humano juraba ver cosas que nosotros ni imaginamos.

Nosotros que hemos visto como nos convierten en calor para saber si somos un peligro, camiones cargados de muerte en la ciudad más famosa del mundo y paisajes aún más hermosos sin rastro de nosotros. Hemos visto la paz que dejamos cuando solo dejamos nuestra ausencia.
Así, como en dice el poema "todo sera un regalo/todo será un milagro".

Un regalo siempre es el arte. El de esto jóvenes isleños haciendo suyas obras inmortales. Ese arte, que en días de encierro nos permite escapar y elevarnos.

Suena el Aleluya de Leonard Cohen desde una catedral. Un poema que dice que "Un pobre se ha salvado por una buena acción". Cohen, ese poeta que se hizo cantante para que leyéramos sus poemas.

Porque a veces el camino que pensamos no es el camino que nos lleva a donde queremos.