MEDIOAMBIENTE

Alertan del peligro de los parques eólicos tras morir dos guirres

Ya han muerto en Fuerteventura dos ejemplares al tener problemas con los aerogeneradores.

Canarias - 7/21/2020 EFE
Ejemplar de guirre en Fuerteventura. Foto Web RTVC. Ejemplar de guirre en Fuerteventura. Foto Web RTVC.
Técnicos e investigadores del proyecto de seguimiento del guirre de la Estación Biológica de Doñana han denunciado la amenaza que suponen los parques eólicos para su supervivencia tras la muerte de un ejemplar en el Parque Eólico de Los Alisios, en la zona de Cardón.

El pasado 24 de junio, miembros del equipo de Gesplan, adscrito al Proyecto Life Egyptian Vulture, hallaron el cadáver de un guirre adulto, de unos nueve años y anillado, en el Parque Eólico Los Alisios, instalado en 2018 en la zona de Tuineje, pero la noticia no se ha conocido hasta ahora.

Los investigadores de Doñana han explicado a Efe que este parque, puesto en funcionamiento hace algo de más de un año y con sólo cinco molinos, ha causado ya la muerte de “numerosos ejemplares de especies protegidas, fundamentalmente aves rapaces y murciélagos”.

Con el hallazgo del cadáver de este guirre, que probablemente tenía territorio en la zona de Cardón en el municipio de Tuineje, son ya dos las muertes de guirres confirmadas en parques eólicos en Fuerteventura, después de que en 2018 apareciera otro ejemplar muerto en el Parque Eólico Cañada del Río, en la península de Jandía, aunque probablemente el número de guirres víctimas de estos aerogeneradores sea mayor.

Los responsables del proyecto de seguimiento del guirre en Fuerteventura insisten en que la mortalidad en parques eólicos es actualmente, junto con el veneno, “el factor principal de amenaza para las poblaciones de alimoche en Europa”.

Ante el crecimiento que van a experimentar las energías renovables en los próximos años, los investigadores de Doñana han alertado de que “las colisiones con molinos eólicos van a constituir a medio plazo la principal amenaza para la supervivencia del guirre canario si el desarrollo de estas energías se hace a espaldas de criterios ambientales que contemplen la minimización de riesgos”.

Ante esta situación, el equipo de seguimiento del guirre solicita una moratoria a las autorizaciones de futuros parques eólicos hasta que no se ejecute una planificación adecuada que garantice la supervivencia de especies endémicas y en peligro de extinción como el guirre.

También han pedido la suspensión “inmediata” de los trabajos que estén relacionados con la instalación de infraestructuras eólicas en Fuerteventura y Lanzarote y el compromiso de las promotoras propietarias de los parques eólicos y de la administración competente para llevar a cabo una vigilancia y un seguimiento exhaustivo con el fin de eliminar el riesgo de colisión que presentan algunas especies de aves con estos aerogeneradores.

El investigador de la Estación Biológica de Doñana y responsable del seguimiento de la población canaria de guirres dentro del Proyecto LIFE Egyptian Vulture que impulsa el Gobierno de Canarias, José Antonio Donázar, envió un escrito al director general de la Lucha contra el Cambio Climático y Medio Ambiente del Gobierno de Canarias, José Domingo Fernández.

En el texto, el representante de la Estación Biológica de Doñana solicita al Gobierno de Canarias, una “planificación rigurosa que evite la construcción de parques eólicos en zonas utilizadas por guirres canarios y otras especies protegidas”.

En estos momentos el guirre no pasa por su mejor momento en Fuerteventura, donde a finales de abril aparecieron varios ejemplares envenenados, en la zona de Cofete.

El guirre (Neophron percnopterus majorensis) es una subespecie endémica de alimoche presente únicamente en las islas de Lanzarote y Fuerteventura y catalogada “en peligro de extinción” en el Catálogo Español de Especies Amenazadas y en el Catálogo Canario de Especies Protegidas.

Los resultados del seguimiento del guirre de la pasada campaña confirman la existencia de 77 territorios repartidos entre ambas islas y alrededor de 350 ejemplares, de los que aproximadamente la mitad son adultos reproductores.