CRÓNICA EN UNA EMERGENCIA SANITARIA

Día 9: Agua de lluvia, ¿bendita?

Nada de lo que estamos viviendo ahora parece lógico pero ahí estamos. A ver si la lluvia nos ayuda a aclararnos.

Canarias - 3/23/2020 Mari PazBernal
Varias personas caminan por la calle bajo la lluvia, eran otros tiempos... (EUROPA PRESS - Archivo) Varias personas caminan por la calle bajo la lluvia, eran otros tiempos... (EUROPA PRESS - Archivo)
Si hace dos semanas alguien me hubiese preguntado qué me gustaría que ocurriese, en la larguísima lista que hubiese enumerado, estaría el deseo de que llovieses para que mi limonero siguiera creciendo en las cumbres de mi Gran Canaria.

Hoy, incluso está nevando, pero en este mundo de total incertidumbres, ya no tengo nada claro si esta borrasca que tenemos encima de casi todo el Archipiélago y esta lluvia que cae, es una buena o mala noticia. Me encanta que se limpie el ambiente, ¿más todavía?, que el agua corra por las calles y eche una mano a los militares de la UME en esto de la desinfección de lugares públicos, siempre resulta menos gravoso estar en casa cuando llueve que cuando está el sol fuera. Pero, ¿seguro que nos conviene?

Los expertos lo han repetido como un mantra, “el COVID 19 vive y se desarrolla mejor con frío que con calor”. La llegada de la primavera estaba en esa línea de satisfacción y de optimismo de todo va a ir mejor y, de pronto, nuestro gozo en un pozo. Las temperaturas empiezan a bajar sin mucho previo aviso, algún comentario en el telenoticias sobre mal tiempo, pero ya casi ninguno llegamos con mucho interés a este parte del informativo, total para qué saberlo si ya no salimos a la calle.

Me resisto a no aplaudir también a la lluvia y a la nieve. Después de tantos meses sin saber qué es el invierno, oyendo a nuestros agricultores y ganaderos quejarse de lo duro que se está poniendo el sector primario, por cierto, ahora indispensable más que nunca para nuestra supervivencia, me ayuda a vivir esta lluvia.

Mi perra, sin embargo, ha añadido un factor más de desconcierto a la hora de salir a la calle; mira hacia arriba preguntando qué pasa hoy, que sus patas se mojan y su hocico se mete en charcos. Ya le parece suficientemente extraño la repetición del itinerario de paseo sin cruzarse con nadie como para que ahora le añadamos agua.

Lo dejo a la valoración de cada uno porque estoy segura que los expertos en pandemia no sabrían darnos una explicación lógica. Qué palabra menos apropiada. Nada de lo que estamos viviendo ahora parece lógico pero ahí estamos. A ver si la lluvia nos ayuda a aclararnos.

Por cierto, no me quiero ir sin hablar de lo importante. El Cabildo de Tenerife acaba de anunciar que dispondrá de un nuevo piso para aumentar la oferta alojativa a mujeres y sus hijos que están sufriendo violencia machista, además de dotar de más personal en este ámbito ante el riesgo de que aumenten las agresiones durante el confinamiento por coronavirus. Esto sí que es un pedazo de medida y una preocupación cierta y sin dudas. Bien hecho.