50 días para respirar

El alta de una de las primeras pacientes en Canarias de este virus marca una jornada en la que celebramos "El Día de la Tierra".

Coronavirus (Covid-19) - 4/22/2020 Michel Quintana
Michel Quintana/ Televisión Canaria.
Siempre hay velocidad alrededor de un mercado. Mientras la ciudad lentamente mira el día que llega ya su ritmo es así, como lo captamos en este juego visual en el que aceleramos un tiempo que hace 48 días se paró para ella. Un médico le dio hoy la noticia. "Domani", mañana se va ella, una de las primeras víctimas en las islas de este virus. Su historia habla de un viaje con amigas, tras jubilarse como profesora. Le despedimos y pudimos estrechar su mano, libre de este virus.

Libre también en las últimas 24 horas la isla de La Palma de nuevos contagios. Así seguimos sumando buenas noticias. Y mientras esperamos que alguien saque, de donde sea, una vacuna hablamos de profilaxis. Será la alternativa. Viene a ser encontrar algo que nos proteja aunque caigamos bajo esa nube de colores que es este virus al que ya hemos descubierto en su capacidad de flotar unos segundos en el aire. Los suficientes para haber colapsado la salud de la economía mundial

Una economía que en Canarias, según Cruz Roja, ha hecho aumentar un 70% las solicitudes de ayuda. Y por eso ahora necesitamos un transporte de valores y una cadena de solidaridad.
Necesitamos más que nunca esa cadena que no puede parar porque casi cualquiera de nosotros puede ser el que esté al otro lado esperando a que ellos lleguen con cajas de alimentos.
Pero no nos asustemos, como nos dijo Olga. Ella nos anima. Sabe de lo que habla esta molinera que sigue picando piedra de cantería, que mantiene un oficio con el que se sostienen ellos y sobreviven palabras como como Tolva, una voz para no olvidar.

Una voz como la de Dori. Desde el balcón de su casa nos recuerda que también hay que alimentar el alma como hace ella con sus vecinos.

Y ahora empieza la cuenta atrás para despedirnos. Lo hacemos recordando que vivimos en un planeta que debemos cuidar y que no para de rotar. Es lo que necesitamos, su giro infinito.
Habrá que arreglarte, no lo dudes. Porque nosotros, olvidando lo que nos diste, te hemos puesto una cuenta atrás. Hoy celebramos tu día. Y sin querer te hemos regalado nuestro confinamiento. Y se te ve más feliz.

Ojalá al volver hayamos aprendido que tu ausencia sería mucho insoportable que la nuestra.