FENÓMENOS METEOROLÓGICOS ADVERSOS

15 años sin el 'Dedo de Dios'

El 28 de noviembre de 2005, la tormenta 'Delta' dejó a Agaete sin su icono, reducido a un muñón. Durante meses, se barajó la posibilidad de recuperar sus restos del fondo del mar; hoy se estudia recrear su figura con láser para estas navidades.

Canarias - 11/28/2020 Antonio José Fernández
28 de noviembre de 2005. 'Delta' se ensaña con la isla. Grandes rachas de viento, intensas precipitaciones. Una tarde infernal que al filo de las 18 horas se hace notar especialmente en Agaete, cuyos vecinos más próximos al Puerto escuchan un fuerte estruendo y, a continuación, atisban una gran humareda próxima al Dedo de Dios. Cuando la atmósfera se limpia de una nube de polvo, los oriundos del lugar se topan con una imagen insólita: su icono pétreo, uno de los símbolos más reconocidos de Gran Canaria, ha dejado de existir. La ciclogénesis explosiva se ha encargado de hundirlo, roto en multitud de pedazos y a unos cuantos metros de profundidad en el Atlántico.

Este sábado se cumplen 15 años de aquel abrupto desprendimiento. La caída del Dedo de Dios marcó un antes y un después en la historia de la Geología de la isla. Al menos, desde el punto de vista visual. Aunque lo inesperado y fugaz de su destrucción impidió que fuese grabado -cosa que no ha ocurrido 15 años después con el desprendimiento de Valle Gran Rey-, el ser humano pudo ser testigo directo de que los roques basálticos también tienen un ciclo de vida.

Se forman durante la fase final de una erupción volcánica, luego pueden permanecer días, meses, años, décadas, siglo o milenios en pie, pero llega un momento en el que los fenómenos erosivos simplemente acaban con él de un plumazo. De hecho, es probable que estructuras como el Roque Nublo o El Fraile sigan la misma suerte, pero tal vez dentro de muchísimos siglos si antes no se anticipa el Fin del Mundo.

Desde aquella noche del 28 de noviembre de 2005, el monolito pasó a ser, para algunos, el Muñón de Dios. Era un símbolo de Gran Canaria que durante décadas había ilustrado miles de postales y fotografías; un atractivo turístico y una seña de identidad de la villa marinera al que no se estaba dipuesto a renunciar a las primeras de cambio.

Así fue cómo en el Ayuntamiento se plantearon la opción de intentar recuperar del fondo marino los múltilples trozos en los que había quedado dividido el roque, de unos 20 metros de altura hasta entonces y una edad geológica próxima a los 300.000 años. Su formación tuvo lugar cuando el conjunto de su base quedó aislado del acantilado debido al retrotraimiento de toda la franja costera. El motivo, la acción erosiva ejercida por el mar durante millones de años.

Luego se llegó a constituir un comité de expertos -con geólogos, licenciados en Ciencias del Mar y personas del mundo de la cultura y el patrimonio etnográfico e histórico- que estudió esa posible reconstrucción del monumento natural, tarea descartada en marzo de 2006. En su lugar, se quiso apostar por la ejecución de un plan que permitise la conservación de lo que quedaba del también denominado 'Roque Partido', sobrenombre con el que Fray Lesco lo bautizó a principios del siglo XX.

Un 'Delta' mortífero que hizo naufragar una patera

El desmoronamiento de la pieza provocó una honda consternación en la villa, que en esa aciaga jornada de noviembre había vivido unas durisimas condiciones meterológicas, si bien el resto del archipiélago también sufrió daños de relieve en el suministro eléctrico, numerosos inmuebles e infraestructuras y zonas de cultivo. En las cumbres tinerfeñas, por ejemplo, se alcanzaron rachas de viento superiores a los 200 kilómetros por hora.

Pero lo más grave fueron las pérdidas humanas que se registraron, con siete fallecimientos. Una persona perdió la vida en Fuerteventura y otras seis perecieron en el naufragio de una patera, en el que sobrevivieron 32 migrantes, sin que llegasen a aparecer otras 12 personas. Una triste coincidencia con la tragedia vivida esta misma semana frente al litoral lanzaroteño de Órzola.

El Dedo de Dios, en la actualidad. Foto Web RTVC.

Los testimonios captados en Agaete en aquella época aludían a un auténtico "infierno", con rachas de viento superiores a los 140 kilómetros y aquella dantesca visión de una nube de polvo producto de una precipitación de roca que alguno trató de inmortalizar a posteriori en la fachada de su casa con una suerte de "antes y después" del fenómeno.

El cierre del Puerto

El enseñamiento de 'Delta' fue de tal calibre que el entonces gerente del Puerto de Las Nieves, Amable Hernández, cerró la instalación y el ferry que conecta Tenerife con Gran Canaria acabó en el Puerto de Las Nieves como medida preventiva. Muchos vecinos lloraron al ver la estampa de su roque más resquebrajado que nunca, tal como recordaba en 2015 el entonces alcalde, Antonio Calcines, hoy fallecido, cuando se cumplía la primera década de aquella efeméride. El regidor llegó a decir que hubo quienes aportaron fondos desde otros países para intentar reconstruir el Dedo.

En su lugar, el Ayuntamiento optó por erigir un anfiteatro junto a una de las rotondas que conectan con el Puerto de Las Nieves. Allí, por ahora, se puede vislumbrar la silueta del Dedo, tal como era antes de que la naturaleza lo remoldease. Eso sí, sin la famosa cruz de plata que lo coronaba a orillas del océano y que logró recuperar el consistorio tras el incidente. Este futuro complejo cultural está a medio hacer y pendiente de conseguir la financiación restante tras una primera fase.

Durante semanas, circularon multitud de chistes y bromas a cuenta de la pérdida. Hubo quien dijo que se había comentado a desmantelar para enviarlo a Tenerife -donde muchos erróneamente lo situaban- y quien aseguró que simplemente se estaba produciendo un cambio de uña. El artista local Pepe Dámaso apuntó en su momento que la naturaleza lo regeneraría, aunque 15 años después sigue exactamente igual que como amaneció el 29 de noviembre de 2005.

Recreación holográfica pendiente

La actual alcaldesa de Agaete, María del Carmen del Rosario Godoy, se encontraba en su casa cuando un compañero del Cabildo, en donde era consejera, le alertó de lo que estaba ocurriendo. "No me lo creía. Recuerdo que le dije '¿Qué me estás contando'?' Con la que estaba cayendo, con aquel temporal me dirigí al Puerto y vi cómo iban llegando rápidamente una gran cantidad de medios y lo que realmente significaba el Dedo para toda la isla. También recuerdo que el Ayuntamiento convocó un pleno extraordinario y urgente", apunta la regidora, que en declaraciones este viernes a la web de Televisión Canaria avanza el propósito de recrear la silueta íntegra del Dedo "con unos rayos lásers que se puedan proyectar sobre la montaña los fines de semana y los dias especiales. Una suerte de mapping o recreación holográfica "de la que nos gustaría disponer estas mismas navidades, aunque todo depende de lo que puedan hacer y nos digan los técnicos que están manejando el proyecto".

La regidora también se emociona cuando recuerda la cantidad de cartas que llegaron desde distintos puntos de Europa "de gente dispuesta a dar dinero para su reconstrucción. No es viable porque intervenir en el entorno podría empeorar su estado. Con todo, no descarta la posibilidad de que "la erosión nos devuelva con los años la apariencia que conocimos" y pone en valor que, pese a la pérdida, la villa sigue teniendo intacto todo su encanto "con unas puestas de sol y una oferta natural, hotelera y gastronómica que sigue atrayendo a mucha gente".